Fishguard, la última invasión de Britania

El 14 de julio de 1789 el pueblo de Francia se echaba a la calle para poner fin a la tiranía y a las desigualdades que sufrían a manos de sus dirigentes. ¿Pero cómo podría afectar este hecho al tranquilo pueblo de Fishguard en la costa de Gales?

Acompañadme si lo queréis averiguar.

Con el triunfo de la Revolución Francesa el resto de potencias europeas vieron peligrar sus antiguos sistemas con los que llevaban rigiendo los designios de sus naciones desde hacía siglos.

Batalla de Jemappes en 1792. (Wikimedia)

Pronto empezaron a aparecer las primeras fricciones con los vecinos y en 1792 estallaba la Guerra de la Primera Coalición.  A esta coalición también se unió, como no podía ser menos, el Reino Unido de Gran Bretaña. A pesar de sufrir una serie de reveses iníciales los tropas de la joven república francesa fueron derrotando a sus enemigos uno por uno, e incluso algunos pasaron a su bando pasando a la ofensiva.

En 1796, mientras Napoleón llevaba a cabo la campaña en Italia contra los austriacos, el general  Lazare Hoche ideo un plan para ocuparse de los británicos. Les daría donde más les duele, en su propia casa, en Irlanda.

El plan consistía en desembarcar 15000 hombres en Irlanda que con el apoyo de la Sociedad de los Irlandeses Unidos se harían con el control de la isla mientras dos expediciones mandada Inglaterra y Gales distraerían a los británicos dejándoles limitados sus movimientos.

El general francés Lazare Hoche. (Wikimedia)

La primera expedición, dirigida por Hoche, llego hasta las costas de Cork en la bahía de Bantry. Una fuerte tempestad se desató en la zona, haciendo imposible el desembarco de las tropas a pesar de los intentos, al general francés no le quedó más remedio que dar media vuelta y regresar a Francia con sus 15000 hombres.

La segunda de ellas puso rumbo hacia las costas cercanas a Newcastle pero también se tuvo que dar la media vuelta a causa de las inclemencias meteorológicas a lo que había que sumar la falta de disciplina de sus participantes y los varios conatos de motín por parte de la tripulación.

La tercera estaba formada por cuatro navíos que partieron del puerto de Brest con rumbo a las costas de Gales. En ella viajaban 1400 hombre de la Seconde Légion  des Francs más conocida como Légion Noire (Legión Negra) debido al color de sus uniformes los cuales habían teñido después de quitárselos a los británicos. 

Este batallón, compuesto por 600 soldados regulares y 800 irregulares muchos de ellos convictos, estaba comandado por el coronel William Tate, un militar irlandés-estadounidense que había combatido contra los británicos durante la guerra de Independencia de los Estados Unidos pero por problemas con la justicia le obligaron a cambiar su residencia por Francia.

El 22 de Febrero de 1797 las tropas francesas  junto con armas y pertrechos desembarcaron en las cercanías de la población de Fishguard, en la costa galesa, parapetados en la oscuridad de la noche.

Casi en el mismo instante de pisar tierra muchos de los irregulares rompieron el orden disciplinario y el que no desertó formó partidas con otros compañeros y se dedicaron a asaltar las granjas cercanas.

Las noticias del desembarco francés no tardaron en llegar a los oídos de las autoridades británicas de la zona que mandaron formar y marchar a la Infantería Voluntaria, un grupo de milicianos formado unos años antes, dirigidos por el teniente coronel Thomas Knox.

Los regulares franceses habían avanzado hacia el interior de la región donde construyeron una serie de fortificaciones aprovechando las alturas de la zona desde donde podían observar cualquier aproximación del enemigo.

Desembarco de las tropas francesas en las cercanías de Fishguard. (Wikimedia)

A pesar de reunir a parte de la Infantería Voluntaria y de muchos lugareños estaban dispuestos a luchar contra los franceses las fuerzas reunidas no eran suficientes para hacer frente a los invasores, según le informó un desertor capturado les doblaban en número. Knox mandó correos a las guarniciones cercanas y disparo los cañones solicitando ayuda antes de replegarse con sus hombres al encuentro de los refuerzos.

En el campamento francés las cosas no marchaban todo lo bien que parecía; la mayoría de los soldados irregulares habían huido y los pocos que aun quedaban estaban en condiciones deplorables, borrachos en su mayoría, o hacían oídos sordos a las indicaciones de sus oficiales llegando al punto del amotinamiento.  El pesimismo comenzó a reinar entre los oficiales e incluso alguno comenzó a plantear la idea de rendición al encontrase sin ningún tipo de apoyo en tierra extraña.

En este momento fue cuando una lugareña alcanzo la fama, Jemima Nicholas la esposa de un zapatero, que cuando se entero de la presencia de los franceses en Fishguard armada con un horquilla capturó y encerró a una docena de ellos.

Ilustración de Jemima Nicholas capturando a soldados franceses. (Pinterest)

Las tropas de Knox contactaron con las del Barón de Cawdor que marchaba en su ayuda y tras unificar las tropas y decidir el mando marcharon de nuevo hacia Fishguard donde llegaron en la tarde del 23.  

La primera intención de los británicos era no perder el tiempo y lanzar un ataque inmediatamente pero la lentitud a la hora de desplazar los cañones a sus posiciones de combate hizo que la oscuridad de la noche cayera sobre ello teniendo que aplazar el ataque a la mañana siguiente.

Si el pesimismo ya era notorio en la filas francesas la visión del despliegue de los casacas rojas no ayudó a aplacarlo, todo lo contrario, lo incremento de tal manera que hizo que muchos de los oficiales presionaran a Tate para que se rindiera, a lo que accedió.

Orden de batalla.

Envió a dos de sus oficiales a negociar la rendición con los británicos pero el Barón de Cawdor se negó en redondo a cualquier tipo de negociación y solo admitiría la rendición sin condiciones y para ello tenían hasta las 10 de la mañana del día siguiente si no deseaban sufrir la furia británica.

El día siguiente despunto en medio de una gran expectación, los británicos formaron en orden de combate, los lugareños se agolparon en las cercanías para no perderse lo que pudiera acontecer, si habría rendición o batalla.

La hora acordada llegó pero allí no sucedió nada, ni los franceses se rindieron ni los británicos atacaron a pesar de estar preparados para ello.

Hasta que el reloj marco las 2 de la tarde y el sonido de unos tambores emergió de las posiciones francesas.  Desde ella surgió una columna de hombres ataviados con sus uniformes negros que fueron marchando hasta donde se encontraban los británicos y depositaron sus armas quedando apresados por estos.  Mientras en una granja cercana Tate se rendía a Cawdor quedando también preso.

El contingente francés con su líder a la cabeza estuvo preso hasta 1798 cuando regresaron a Francia fruto de un intercambio de prisioneros.

Tapiz conmemorativo de la batalla

En el año 1997, como conmemoración de los dos siglos de la última invasión, un grupo de voluntarios tejió un tapiz de 100 metros de largo representando el hecho.

Espero que os haya gustado esta historia no muy conocida fuera del mundo anglosajón.

Bibliografía

La última invasión de Gran Bretaña 1797 – The Waterloo Association

La última invasión de Gran Bretaña por los franceses en Fishguard (historic-uk.com)

Batalla de Fishguard – Wikipedia, la enciclopedia libre

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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