Vikingos en Irlanda II

Los daneses se habían hecho con el control de Dublín pero no disfrutaron mucho tiempo de su premio. Una flota proveniente de Noruega, capitaneada por los hermanos Olaf e Ivar, derrotó y expulsó a los daneses en el 853.

Los noruegos llevaban años asentados en las islas situadas alrededor de Escocia y dieron origen a la población Hiberno-nórdica mezcla de noruego con los habitantes de las islas de origen celta.

Con la llegada de los dos hermanos la historia de Irlanda y sobre todo la de Dublín iban a dar un vuelco.

El longphort creado a principios de la década anterior por Turgeis pasó a ser  el centro de poder vikingo en la isla como lo fue York en Inglaterra. Era el inicio del Reino de Dublín.

Recreación del longphort de Dublín

Para que un reino sea sostenible lo primero que debe asegurar es la plata y para ello los hermanos no lo iban a dejar todo en manos de la suerte que pudiesen tener en los saqueos, así que decidieron cobrar tributos a sus compatriotas que saqueaban por la isla ofreciéndoles a cambio un lugar seguro donde resguardarse.

También aprovechándose de las enemistades entre los reinos irlandeses, Olaf e Ivar firmaron pactos y alianzas con unos y con otros con el fin de asegurar la supervivencia del joven reino. No dudaron en adaptarse si la oportunidad lo requería, Olaf para sellar una alianza contra Máel Sechnaill contrajo matrimonio con la hija de su aliado, el rey Cerball, para lo cual tuvo que bautizarse sin dolerle tener que renunciar a sus creencias nórdicas.

Durante los siguientes años asolaron y saquearon  a sus vecinos pero después de atacar el territorio de Máel Sechnaill su aliado Cerball rompió el pacto con los hermanos.

A Olaf e Ivar no les importo mucho ya que rápidamente se aliaron con el rey del Ulster  y saquearon las tierras de Máel Sechnaill. Tras el fallecimiento de este en el 862 se desato la pugna por el trono, por un lado Áed y por el otro Lorcan que fue apoyado por los hermanos. Esta nueva faceta diplomática les vino grande a los dos hermanos y más que ayudar perjudicaban las aspiraciones de Lorcan sobre todo con acciones como el saqueo de tumbas.  Al final Lorcan, sin apoyos, fue capturado y cegado.

Como era de esperar tras los desmanes sucedidos, Olaf e Ivar se vieron en la obligación de partir de saqueo a la isla vecina si querían poder mantener su reino mas sabiendo que tenían a casi todos los reinos irlandeses en su contra.

Esta partida no la desaprovecho el nuevo gran rey Áed que se traslado a la región del Ulster y saqueo y destruyo todos los longphort de la zona. También derroto a los vikingos en el lago Foyle y como premio se llevo las cabezas de 240 enemigos.

A su vuelta a Dublín los hermanos se encontraron con un panorama  muy complicado, casi cercados, no eran capaces ni de defender las fortalezas más cercanas que caían en manos de Áed y sus aliados.

Buscando dar la vuelta a la situación los noruegos se aliaron con los Uí Néill, un clan asentado en el sur de la isla. Pero Áed sin ningún tipo de contemplación los derroto en la batalla de Killeneer en el 868 pereciendo en la batalla un hijo de Olaf.

El año siguiente los nórdicos infligieron una severa derrota a los irlandeses saqueando la población de Armagh y capturando un millar de prisioneros que fueron destinados a los mercados de trata de esclavos, una actividad muy lucrativa en la isla. El prestigio de Áed quedo en entredicho tras esta derrota, como gran rey tenía el deber de proteger a sus súbditos.

Parecía que la cosa estaba en calma, así que Olaf e Ivar decidieron cruzar el mar de Irlanda y saquear Escocia. Las expediciones les fueron muy bien consiguiendo llenar sus arcas de plata y sus barcos de cautivos que les depararían más plata en los mercados.

En el año 873 una inesperada y terrible enfermedad se cobro la vida de Ivar. Dos años después, Olaf, fue muerto en batalla contra Constantino I de Escocia poniendo así fin a las incursiones de los noruegos en las tierras de Alba.

Los irlandeses respiraban aliviados, los vikingos perdían en dos años los dos líderes más capaces que habían tenido. Se avecinaban tiempos inciertos para el Reino de Dublín.

Tras la muerte de Olaf le sucedió en el trono su hijo Oystín, no duro mucho. Antes de cumplir el año de reinado, Dublín fue asaltado por Halfdan, el rey danés de York, pereciendo el noruego. Halfdan fue expulsado por uno de los aliados de los noruegos que coloco en el trono a un hijo de Ivar en señal inequívoca de que apostaban por la estabilidad en la isla. El danés regreso a Irlanda para intentar asaltar de nuevo Dublín pero fracaso siendo muerto por los noruegos.

Retrato de Halfdan Ragnarsson

Tras la muerte del hijo de Ivar en el 881 le sucedieron varios reyes que no duraron mucho en el trono, el reino se precipitaba en caída libre y el caos campaba a sus anchas. Esta ocasión no la iban a dejar pasar los reyes de Leinster y Brega. En el año 902 atacaron en tenaza desde el norte y el sur obligando a los noruegos a abandonar Dublín hacia Gales e Inglaterra.

De esta forma termina la primera era vikinga irlandesa, pero esto no quiere decir que todos los noruegos fueron expulsados. Como ya paso en la Inglaterra de la época fueron muchos los que se habían integrado en la isla, aceptando sus costumbres, su religión y habían formado una familia.

Bibliografía

Halpin, Andrew. «https://www.despertaferro-ediciones.com/.» 9 de Abril de 2020. 2 de Mayo de 2020 <https://www.despertaferro-ediciones.com/2020/los-vikingos-en-irlanda/&gt;.

Haywood, Jhon. «Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241).» Haywood, Jhon. Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241). Editorial Ariel, 2016. 520.

Velasco, Manuel. Breve historia de los vikingos. Madrid: Ediciones Nowtilus, 2012.

Vikingos en Irlanda I

Durante casi 200 años los habitantes de la isla esmeralda sufrieron la presencia de las huestes vikingas, noruegos en su mayoría, en su territorio. La mayor parte de estos noruegos procedían de las islas Orcadas y Hébridas colonizadas poco tiempo atrás.  A pesar de todo este tiempo los irlandeses se resistieron a los vikingos e imposibilitaron la conquista de la isla.

A priori  la colonización de la Irlanda se presentaba más asequible que la de sus vecinos sajones. La isla en el siglo IX estaba formada por unos 150 reinos locales y unos 12 reinos supremos y todos ellos subordinados a un gran rey tan volátil como fuesen las ganas de otro rey en ocupar el puesto. Como podemos apreciar la isla debía de ser un caos pero dentro de ese caos había un orden. Los hombres libres estaban obligados al pago de tributos y a prestar servicio militar, así que un rey local podría juntar unas decenas de hombres, un rey supremo  varias centenas y el gran rey varios miles.

Mapa de Irlanda de finales del siglo VIII y principios del siglo IX.


La primera incursión vikinga de la que se tiene constancia fue en el 795 cuando una banda saqueo un monasterio en la costa oriental irlandesa. A mediados de la década del 830 se fueron incrementando los ataques con flotas más grandes que se aventuraban a remontar los ríos con el objetivo de saquear las ricas tierras del interior de Irlanda.

En ese tiempo comenzaron a establecer campamentos, longphorts,  desde donde lanzar sus incursiones e invernar, ahorrándose  de esta manera los viajes de vuelta a sus bases y haciendo sus ataques más continuados.

Con los centros de operaciones en la isla consiguieron remontar algunos ríos, incluso de la durísima costa este irlandesa, hasta lugares inesperados saqueando todos los monasterios que se encontraban durante su recorrido.

Al establecerse mandaban un mensaje claro a los irlandeses: “ Hemos venido para quedarnos´´ pero al hacerlo perdían el factor sorpresa de la movilidad, ahora sus enemigos sabían dónde encontrarlos. Pero en esos momentos no les preocupaba una reacción de los irlandeses, tan enfrascados en sus peleas internas que en mucha ocasiones, contrataban como mercenarios a los vikingos para pelear en sus guerras.

En el año 839 llego una gran flota comanda por el jefe vikingo Turgeis y se dedicaron a saquear la zona hasta que al año siguiente consiguieron el premio gordo. Saquearon hasta tres veces el monasterio de San Patricio en Armagh haciéndose con decenas de tesoros reales que allí estaban depositados creyendo que el patrón de la isla los custodiaría. Saqueo el pueblo cercano al monasterio y atrapo a su población para ser vendida como esclavos.

Vikingos saqueando un monasterio

Se piensa que Turgeis fue el fundador del longphort de Dubh Linn (Dublín) en el 841 que sería de gran importancia en la historia de la isla. Tras unos años en los que no se supo mucho de sus andanzas, en el 844 remonta desde el suroeste de la isla el rio Shannon llegando hasta Lough Ree, un lago donde construye un longhphort desde donde saquea el interior de Irlanda.

Pero no le duraron mucho mas sus aventuras por el territorio, al año siguiente fue derrotado en batalla por el rey  Máel Sechnaill que lo ajusticio ahogándolo en un lago.

Aquí entra en juego la leyenda irlandesa. Se cuenta que en realidad Turgeis no cayó derrotado en combate si no que fue a causa de una mujer, la hija del rey Máel Sechnaill. Este enterado del enamoramiento del noruego accedió a entregarle a su hija junto a otras quince doncellas en una pequeña isla situada en un lago. El vikingo acudió confiado a la cita acompañado de quince de sus mejores hombres, todos felices.

Lo que se encontraron fue de todo menos cariño, ya que la hija del rey si acudió las que no lo hicieron fueron las doncellas que fueron sustituidas por quince jóvenes perfectamente camuflados como damas y armados de puñales. Todos fueron pasados a cuchillo entre dulces arrumacos.

Desde la muerte de Turgeis la cosa empeoro como muestran las cuatro derrotas en sendas batallas en el año 848. Al año siguiente Máel Sechnaill ataco y saqueo Dublín. Para colmo de males para los noruegos una gran flota de daneses llego a la isla y los expulso de Dublín en el 851. Los noruegos intentaron hacer frente a los daneses al año siguiente pero salieron nuevamente derrotados.


Desanimados tras tantos varapalos por parte de los irlandeses y daneses, muchos decidieron cambiar de aires y buscar piezas más sencillas de cobrar en Francia.

Bibliografía

Halpin, Andrew. «https://www.despertaferro-ediciones.com/.» 9 de Abril de 2020. 2 de Mayo de 2020 <https://www.despertaferro-ediciones.com/2020/los-vikingos-en-irlanda/&gt;.

Haywood, Jhon. «Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241).» Haywood, Jhon. Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241). Editorial Ariel, 2016. 520.

Velasco, Manuel. Breve historia de los vikingos. Madrid: Ediciones Nowtilus, 2012.

No es oro todo lo que reluce

El titulo de esta entrada es un refrán de extensísimo refranero español que viene a decir que no todo es lo que parece y creo que viene muy bien para escenificar los ejemplos que doy.

En el año 1915, durante la I Guerra Mundial, tuvo lugar la batalla de Galípoli o de los Dardanelos. Esta batalla que tuvo una duración de diez meses enfrento por un lado a las tropas francesas, británicas, australianas y neozelandesas contra las del imperio otomano.

Durante esta larga y sangrienta batalla, las cifras totales de bajas sobrepasan el medio millón, se dieron momentos de una alta concentración de fuego por ambos bandos. Después de uno de estos enfrentamientos se dio una extraña casualidad, se encontró una bala atravesada por otra.

Proyectiles incrustado encontrado durante la batalla de Galípoli

Casi de inmediato aparecieron informaciones de cómo estas dos balas se habían encontrado y que gracias a una intervención divina había conseguido desviarse de sus objetivos, pero ya siento deciros que no fue así.

La Física nos dice que este hecho no se puede dar en dos proyectiles con trayectorias distintas y que giran sobre sí mismo, ya que en caso de chocar ambas tomarían trayectoria nuevas.

Para que se dé la imagen de la foto una de las dos balas debería estar fija en un lugar como puede ser el cargador de un arma, una cartuchera o en una caja de munición.

¿Y porque en estos sitios y no en otros?

Si os fijáis bien en la foto se puede apreciar como una de ellas no tiene estrías, que son las marcas que deja el arma en la bala al ser disparada. En el caso de haberse encontrado viajando hacia su objetivo las dos tendrían las marcas por este no es el caso.

Durante otros conflictos también ocurrieron hechos similares en los que proyectiles eran frenados o desviados por biblias, crucifijos o por algún tipo de amuleto a los que inmediatamente se les otorgaban poderes divinos por el increíble hecho.

Bala incrustada en una Biblia durante la I Guerra Mundial.

Pero siento volver a desilusionaros pero estos pasajes son achacables a la suerte y a la Física de nuevo que a fuerzas divinas. A la suerte porque la bala se ha dirigido a ese punto en concreto donde el objetivo tenia uno de los objetos antes mencionados y a la Física por los metales de los que estaban hechos crucifijos y amuletos tenían más dureza que con los que estaban fabricados los proyectiles; en el caso de las biblias se debía a la gran cantidad de páginas que contiene lo que la convierte en un objeto con una alta densidad capaz de frenar una bala.

Como dato curioso os traigo el dato de lo que solían hacer los soldados cuando tenían que defenderse en una ciudad y los sacos terreros escaseaban. Acudían a bibliotecas o lugares de culto y se hacían con los libros más voluminosos para colocarlos en ventanas y puertas a modo de parapetos. Resultaron ser muy efectivos contra las ráfagas de ametralladora y sobre todo contra los disparos de los fusiles de los soldados.

Libros con proyectiles incrustados.

Como hemos podido apreciar no todo lo que se cuenta es totalmente verdadero y en mucha ocasiones se intenta maquillar la realidad para darle un punto de vista más épico. Las imágenes son reales pero las leyendas surgidas a su alrededor no lo son y solo gracias al trabajo de los investigadores que ha podido averiguar qué es lo que leyenda y que es la realidad.

Bibliografía

Clavaín, Javier Tacón. https://www.ucm.es/. 10 de Enero de 2010. 15 de Mayo de 2020 <https://webs.ucm.es/BUCM/blogs//Foliocomplutense/1119.php&gt;.

La Ley Seca

El 17 de enero de 1920 entro en vigor en todo el territorio de los Estados Unidos de Norteamérica la enmienda XVIII que prohibía la venta y fabricación de bebidas alcohólicas con una graduación superior a 0´5%.

La Prohibición, como se la conoció mas coloquialmente, no fue un hecho espontaneo de la sociedad norteamericana si no que ya venía fraguando desde mucho tiempo atrás.

 Desde la llegada de los colonos a los nuevos territorios la problemática del alcohol se fue haciendo presente en sus vidas. En un principio su consumo no estaba muy arraigado pero a medida que más colonos llegaban a las nuevas tierras y se fundaban ciudades fueron apareciendo también las tabernas. En ellas el colono alternaba con sus camaradas tomándose una jarra de cerveza y desconectaba por unos instantes de la difícil vida del trabajador.

Colonia británica en norte america

Con el avance hacia el oeste la presencia del alcohol fue en aumento y no había poblado recién fundado que no tuviese su saloon donde el minero o el vaquero de turno socializase acompañado de su botella de whisky. En algunas ocasiones  esta “socialización´´ terminaba en trifulcas, agresiones e incluso en asesinatos. El alcohol también fue utilizado como forma de pago en las transacciones comerciales con los nativos americanos.

Saloon americano

Con la llegada del siglo XIX comienzan a aparecer los primeros movimientos sociales que piden moderar el consumo de bebidas alcohólicas. Pero no todos lo hacían en aras de la salud de sus convecinos si no por un puro sentimiento xenófobo. Este fue el caso de Neal Dow que solo pedía el cierre de los establecimientos de venta de alcohol por el simple hecho de estar regentados en su mayoría por extranjeros.  Logro su objetivo convirtiendo la ciudad de Portland en el primer lugar que prohibía el alcohol en 1840.

El movimiento decayó con la Guerra de Secesión (1861-1865) pero al terminar la contienda fueron las mujeres las que retomaron las reivindicaciones congregándose en las inmediaciones de los locales como forma de presión para lograr su cierre.

Escena de la Guerra de Secesión americana (1861-1865)

El movimiento comienza a recabar apoyos desde todas las capas de la sociedad estadounidense: ricos liberales, empresarios, líderes de izquierdas, sindicatos, etc. En 1910 veinte estados del país ya habían prohibido el alcohol en su territorio, lo curioso era que ciudades que pertenecían a un estado que había aprobado la Ley Seca continuaban vendiendo alcohol.

Con la llegada de la I Guerra Mundial se desata una campaña contra los germano-estadounidenses del país, mucho de ellos dueños de bares. Aunque se alistan en masa cuando EEUU entra en el conflicto, la campaña de desprestigio ya había causado su efecto. A este grupo debemos añadir a los fabricantes y vendedores de licores, acusados de acaparar cereal para la destilación en vez de destinarlo a la alimentación. Después de efectuarse  la votación en la que 36 de los 48 estados que formaban el país ratificasen la enmienda XVIII el 17 de enero de 1920 entra en vigor la Ley Seca.

Para hacer cumplir esta ley se creó el Bureau of Prohibition, una agencia federal encargada de hacer cumplir la nueva ley formada por agentes fiscales y aduaneros. Pero desde la formación de la agencia la corrupción de  sus agentes fue asomando.

En el mismo momento de entra en vigor la ley comenzaron a aparecer los bares clandestinos donde se servía alcohol sin importar el género mientras se disfrutaba de algún espectáculo todo ellos bajo el amparo de  policías corruptos.

Pero no solo en los garitos ilegales se podía disfrutar de las bebidas alcohólicas, mientras estuviesen dentro del límite era legal como lo era adquirirlo bajo prescripción médica en una farmacia. Incomprensiblemente el número de “enfermos´´ aumento.

La fabricación de alcohol se tiene que hacer clandestinamente y no siempre con productos de calidad lo que da un producto muy por debajo de los estándares sanitarios que en ocasiones se lleva la vida del consumidor. La otra forma de obtener el alcohol era por medio del contrabando desde otros países como Canadá, México y hasta desde el continente europeo.

Lugareño fabricando licor.

El transporte y el suministro del producto a los bares  y taberna recayeron  sobre bandas de delincuentes, los gánsteres, que invierten sus beneficios en la compra de locales donde fabricar y vender sus productos. Con el tiempo aparecerán conflictos entre estas bandas por controlar más territorio lo que acaba derivando en muchas ocasiones en baños de sangre.

En estos momentos es cuando aparecen los personajes famosos de la época como Al Capone que crea un gran imperio del crimen y su némesis  Eliot Ness  que mantuvieron un espectacular duelo hasta la caída del primero. O los camaleónicos agentes Izzy Einstein y Mou Smith que juntos fueron responsables de una quinta parte  de las detenciones mientras estuvo vigente la ley.

Al Capone.

Pero la llegada de la crisis bursátil de 1929 iba hacer replantearse la efectividad de la Prohibicion.

Se había logrado rebajar el consumo de alcohol entre la población pero por el contrario los delitos relacionados con el habían subido, la corrupción campaba a sus anchas y lo más importante: el Estado había dejado de recaudar los impuestos derivados de la fabricación y venta del alcohol.

Fue entonces cuando comenzaron a aparecer voces que pedían la legalización del alcohol basándose en la recaudación de impuesto y la creación de puestos de trabajo relacionados con el.

El 5 de diciembre de 1933 el presidente de los EEUU, Franklin Delano Roosevelt, derogó la ley. Fue el fin de la Ley Seca.

Bibliografía

50minutos.es. La ley seca, la lucha contra el alcohol en Estados Unidos. Plurilingua Publishing, s.f.

García, Veronica. «https://archivoshistoria.com/.» 9 de Septiembre de 2019. 9 de Mayo de 2020 <https://archivoshistoria.com/alcohol-y-mafia-ley-seca-estados-unidos/&gt;.

https://es.wikipedia.org. 21 de Abril de 2020. 8 de Mayo de 2020 <https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_seca_en_los_Estados_Unidos&gt;.

Vouillé, el fin del reino de Tolosa

Los visigodos se establecieron en el sur de la Galia como pueblo federado de Roma en el año 411 de la mano de su rey Ataulfo. A cambio de poder establecerse en esas tierras los visigodos debían frenar a las otras tribus “bárbaras´´ que asolaban a un Imperio que estaba dando sus últimos coletazos en occidente.

Cumpliendo dichas funciones en el 414 cruzaron los Pirineos para expulsar de Hispania a los suevos los alanos y los vándalos, tres tribus de origen germánico como los godos que se habían asentado en la península. Un año después casi habían logrado su objetivo dejando arrinconados a los dos pueblos; los suevos al noreste y los vándalos en el sur y haciendo desaparecer a los alanos.

Máxima extensión lograda por los visisgodos

Como premio se les otorgo más territorio en la Galia y la posibilidad de establecerse como reino vasallo de Roma. Esto ocurrió en el 418 y establecieron la ciudad de Tolosa, Toulouse en la actualidad, como la capital del reino. Hasta que en el 476 cayo Roma  y el reino visigodo obtuvo oficialmente su independencia bajo el reinado de Alarico II.

En el norte y oeste de la Galia se había establecido otra tribu de origen germánico, los francos. Anárquicos y diseminados  en sus orígenes hasta que 481 se hizo con el poder Clodoveo. Tras conseguir unir los territorios bajo su liderazgo se lanzo a ampliar su territorio. Se caso con la princesa burgundia Clotilde convirtiendo este reino en aliado y juntos atacaron a la tribu de los alamanes, asentados en la ribera del Rin, arrebatándoles gran parte de su territorio. Se convirtió al catolicismo atrayendo así para su causa a los galo-romanos poco amigos de los visigodos arrianos que perseguían su doctrina.

Bautismo de Clodoveo

La Galia quedaba divida en dos; toda la tierra al norte del rio Loira y hasta el rio Rin pertenecía a los franco, el sudoeste era territorio de los visigodos. Las fricciones eran inevitables.

En esta situación llegamos al año 502. Con el objetivo de rebajar las tensiones ambos monarcas, con el arbitraje del rey ostrogodo Teodorico, pactaron una tregua en la que se estableció como frontera el rio Loira.

Alarico II se dio cuenta de que su reino no era tan fuerte como el de Clodoveo y decidió remediar el problema. Estableció un nuevo código de leyes en el que todos tendrían los mismos derechos, desarrolló un importante plan de obras públicas y prohibió la persecución de los católicos a los que otorgo libertad de culto.

Pero todo esto llegaba tarde y los católicos no perdonaban las tropelías cometidas por los visigodos.

Alarico II

Clodoveo sabia de su ventaja y no la iba a desaprovechar. Con un ejército mejor preparado que el de los godos comenzó una campaña contra sus vecinos. Con el objetivo de atraer a la iglesia y población católica enarbolo el estandarte de la cruzada que liberaría a la Galia de la herejía arriana. En el año 506 el franco comenzó a reunir tropas en la orilla del Loira.

Enterado de la concentración de tropas, Alarico II hizo lo propio pero se percato de que no tenia suficientes tropas y que su preparación era menor. Ordeno levas en Hispania y solicito el apoyo de los ostrogodos.

En el año 507 Clodoveo, aliado con los burgundios, cruzo el Loira y se encamino hacia el sur, a la llanura de Vouillé, donde los visigodos se habían parapetado a la espera de los ansiados refuerzos.

En el mes de abril llegaron los francos a Vouillé con un ejército de 30000 infantes y 10000 caballeros experimentados en el campo de batalla.

 Los godos aun no habían recibido los refuerzos prometidos por Teodorico y aunque poseían más tropas carecían de caballería preparada y la infantería era una mezcla de credos y tribus. A pesar de esto decidieron mantenerse en su posición.

Al amanecer los hombres de Clodoveo se lanzaron al ataque. Avanzaron rápidamente por el campo de batalla esquivando las flechas lanzadas por los góticos. Cuando se estaban aproximando al muro de escudos godo lanzaron sus lanzas y sus famosas hachas de mano con el propósito de inutilizar los escudos enemigos. Los dos ejércitos chocaron brutalmente.

Los godos comenzaron a retroceder y a continuación comenzaron a huir. Alarico II viendo que su línea comenzaba a deshacerse se coloco al frente arengando a sus tropas para que contraatacasen.

Ilustración de la batalla de Vouillé

No consiguió el efecto deseado y para colmo fue descabalgado. Clodoveo se dirigió al visigodo y le reto a un combate singular, Alarico II no le quedaba más opción aun a sabiendas de su inferioridad con las armas frente al franco.  Como resultado obtuvo la muerte.

Los visigodos emprendieron la huida al ver la muerte de su rey no sin antes nombrar uno nuevo, Gesaleico hijo natural  del recién fallecido rey.

Los francos persiguieron a los godos y tomaron Burdeos y Tolosa. Solo la llegada de los refuerzos ostrogodos impidió que los visigodos fueran expulsados de la Galia pudiendo mantener una franja costera en el Mediterráneo conectada a los Pirineos.

A pesar de ello los visigodos decidieron trasladar la corte a Hispania, a la ciudad de Toledo, y tiempo después se estableció la cordillera pirenaica como frontera norte del reino de los visigodos.

Esta batalla fue el comienzo del fin de la presencia goda en lo que actualmente conocemos como Francia.

Bibliografía

Asimov, Isaac. La Alta Edad Media. Madrid: Grupo Anaya, 2013.

Cebrián, Juan Antonio. La aventura de los godos. Barcelona: Circulo de Lectores, 2002.

Losada, Juan Carlos. Batallas decisivas de la historia de España. Madrid: RBA Coleccionables S.A. , 2006.

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