El Imperio Persa Aqueménida (III) Jerjes I

Tras el fallecimiento de Darío I y el posterior luto subió al trono el hijo de este, Jerjes I, por delante de sus hermanastros. El motivo de este adelantamiento sucesorio fue que aparte de ser hijo del difunto rey su madre era hija de Ciro II, por su venas corría sangre 100% aqueménida.

Después de apaciguar las protestas de su hermano Artobarzanes, que entro en razón cuando el nuevo monarca le ofreció una serie de privilegios, Jerjes I se ocupo de poner fin a la insurrección de Egipto.

Jerjes I

Casi de inmediato salto otra sublevación en Babilonia causada por las altas exigencias tanto económicas como humanas a las que tenían que hacer frente para sustentar las campañas militares. No duraría esta rebelión la cual Jerjes aplasto sin miramientos.

Ahora que el persa había conseguido liberar su agenda comenzó con los preparativos para terminar lo que su padre había dejado sin finiquitar, el conflicto con las polis griegas.

Según el historiador Heródoto,  Jerjes I reunió un ejército de más de dos millones y medio de efectivos mas otras tantas personas, entre esposas, cocineros, criados, eunucos, etc. En total una horda de cinco millones de miembros.

Formación persa.

Cálculos más actuales rebajan la cifra sustancialmente y la sitúan entre 50000 y 250000 efectivos que tampoco baladí para la demografía de la época. 

Tenemos ya el ejercito entre tropa de tierra y marinería, era el turno de la intendencia y para poder alimentar a toda esta hueste se dispuso de puntos de avituallamiento situados estratégicamente respecto al itinerario a seguir, itinerario que redujeron construyendo dos puentes sobre barcos que atravesaban el estrecho de los Dardanelos.

Con todo preparado la expedición de conquista partió de la ciudad de Sardes, uno por tierra y otros por mar, el 480 a. n. e.

Comenzaba la Segunda Guerra Médica.

Pero los griegos no habían estado ociosos durante este tiempo y bajo el auspicio de Atenas y Esparta crearon la Liga Helénica, dejando apartadas sus disputas internas y creando un frente común ante los persas.

Jerjes junto a su ejército penetro en Tesalia desde Macedonia haciendo inútil la defensa de esta por los griegos que decidieron retirarse hacia el paso de las Termópilas.

Fotograma de la película 300 que recrea la batalla de las Termópilas.

El mando de los ejércitos de la Liga Helénica, tanto el de tierra como la armada, había recaído en Esparta y uno de sus reyes, Leónidas I, se hizo cargo de las maniobras terrestres.

El espartano junto a 300 de sus paisanos y cientos de hombres de otras ciudades se apostaron en el estrecho paso de las Termópilas. Durante días hicieron frente a las numerosas tropas persas que intentaban atravesar el paso hasta que al final fueron sobrepasados y derrotados.

Los griegos, que en esos momentos también se estaban enfrentando por mar a los persas en Artemiso, decidieron retirarse y evacuar Atenas la cual fue saqueada cuando llegaron los hombres de Jerjes.

La batalla de las Termópilas enseño a Jerjes que atacar a los griegos por tierra estando bien posicionados defensivamente, como era el caso actual, tenía pocas posibilidades de triunfar así que no le quedaba otra de echar mano de su flota para sobrepasarlas líneas griegas para ello debía destruir la armada helénica.

Ilustración del siglo XIX representando la batalla nava de Salamina, obra de Walter Crane.

Los griegos sabedores de los planes persas y su inferioridad en naves aguardaron en el estrecho de Salamina. Cuando los persas penetraron en el estrecho el gran número y tamaño de sus barcos jugo en su contra haciendo casi imposible maniobrar lo que aprovecharon los griegos para atacar y alzarse con la victoria, evitando la invasión persa.

La temporada de guerras estaba llegando a su fin, la batalla de Salamina sucedió en el mes de septiembre, y era momento de de acuartelarse. Jerjes está en la tesitura de no abandonar lo conquistado y tener que mantener el enorme ejército en tierras griegas, así que se decidió por un camino intermedio, se retiro con parte de su tropa y la totalidad de la armada a Asia Menor y el resto la dejo en las nuevas posesiones al mando del general Mardonio.

Con la llegada de la primavera del 479 a. n. e. los persas reanudaron las hostilidades no sin antes de intentar la vía diplomática con los Atenienses que rechazaron educadamente.

Los dos ejércitos, el helénico y el aqueménida, se encontraron en Platea donde a pesar de ser prácticamente la mitad de efectivos que los persas; los griegos infringieron una durísima derrota a sus contrincantes gracias a la mejor preparación de su infantería hoplita, pereciendo Mardonio en el combate.

Batalla de Platea obra de John Steeple Davis (1900)

En otoño los griegos volvieron a derrotar a los persas en Micala lo que animo a los jonios a rebelarse contra el poder aqueménida.

Los ánimos griegos estaban por las nubes tras la serie de victorias conseguidas ante los persas y aprovechando la inercia crearon la Liga de Delos  con la intención de devolverle la moneda a sus visitantes y de liberar las ciudades griegas bajo poder aqueménida.

Esta mala noticia no le llego a Jerjes sola, casi a la vez los babilonios se habían sublevado poniendo en un dilema al emperador. Para variar, volvió a tomar la situación intermedia y se desplazo hasta la ciudad bíblica para sofocar la revuelta dejando una parte de su ejército haciendo frente a los griegos.

Durante los siguientes años las hostilidades las hostilidades entre ambos bandos se estancaron y no mucho que reseñar hasta el 467 a. n. e. cuando los persas lanzaron una contraofensiva en la región de Panfilia que fue rechazada por los griegos.

Hasta el 465 a. n. e. no volvemos a tener noticias de Jerjes I y no fueron buenas. El jefe de la guardia real, Artabano, acabo con la vida del monarca y del príncipe heredo, no se sabe si por aspiración personal al trono persa o siendo parte de la conspiración gestada por otro de los hijos.

De esta forma acababa el reinado de Jerjes I el cual no pudo doblegar a las polis griegas y ahora amenazaban el poder persa.

Continuará…

Bibliografía

Grant, R.G. 1001 Batallas que cambiaron el curso de la Historia. Grijalbo, 2012.

Sánchez, Jorge Pisa. Breve historia de los persas. Nowtilus, 2011.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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