El Imperio Persa Aqueménida (IV) 465-404 a. n. e.

Tras el asesinato de Jerjes I y su heredero Darío fue coronado rey el hijo pequeño del difunto monarca que fue coronado con el nombre de Artajerjes I y como ya era tradición tras el ascenso de un nuevo monarca comenzaron las sublevaciones.

Artajerjes I

La primera de ellas se produjo en la satrapía de Bactria en la que el gobernador, y hermano del nuevo rey, Histaspes quiso hacerse con su propio feudo sin rendir cuentas a nadie. Artajerjes debuto con victoria en su desempeño como monarca aplacando la rebelión.

El revuelo formado por la rebelión en Bactria y la confusión burocrática causada por la asignación de nuevos gobernantes afines por el nuevo rey fue aprovechado por los egipcios para levantarse contra el poder persa en el 464 a. n. e. Nombraron a un nuevo faraón, Inaro, y expulsaron a los recaudadores persas del territorio.

El nuevo faraón era consciente de la delicada situación en la que se encontraba, solo controlaba la zona del delta del Nilo y su ejército  estaba en clara desventaja ante el persa. Así que busco aliados

¿Y qué mejor que el enemigo de tu enemigo? Se puso en contacto con los atenienses y negociaron una alianza económica y militar, en la que Egipto recibió el apoyo de  200 barcos.

Artajerjes reunió un ejército que puso en manos del sátrapa de Egipto pero este fue derrotado y muerto en Papremis.

La alegría no les duro mucho a los egipcios ya que los persas se repusieron de la derrota y consiguieron tomar la ciudad de Menfis y dejar fuera de combate a la flota ateniense cuando lograron dejarla varada desviando el curso del canal donde se hallaba. Más tarde el proclamado faraón Inaro fue capturado y crucificado terminando la rebelión egipcia.

Ruinas de la ciudad de Menfis

Diez años después del final de la sublevación egipcia los atenienses lanzaron una ofensiva para hacerse con el control de la isla de Chipre formada por 200 trirremes que fue rechazada por la flota persa formada por fenicios, cilicios y chipriotas.

Tras esta derrota de los atenienses y la larga duración del conflicto  con los persas, que ya duraba cuarenta años y que no tenía visos de que se fuese a decantar la victoria por ninguno de los dos contendientes, ambos bandos juzgaron una buena idea iniciar conversaciones para la firma de un tratado de paz.

Reconstrucciones de trirremes griegos

En el año 449 a. n. e. el Imperio Persa y la Liga de Delos firmaron la Paz de Calias por la que se delimitaba el área de influencia de cada parte, se daba autonomía de gobierno a las ciudades griegas de Asia Menor y el compromiso griego de no intervenir en territorio persa como había sucedido con la sublevación de Egipto.

Artajerjes I falleció en 424 a. n. e. sucediéndole en el trono su único hijo legítimo, Jerjes II, pero siguiendo la tradición no escrita persa, sus hermanastros no estaban de acuerdo con la elección del padre.

Sogdiamo, hijo de Artajerjes I y de una concubina,  consiguió que la conspiración contra su hermano fuese exitosa cuando logro acabar con Jerjes II emborrachándolo para seguidamente envenenarlo. 45 días duro el reinado de Jerjes II.

Se las prometía felices Sogdiamo hasta que su hermano Oco, que era sátrapa de la provincia de Hircania, le dijo no era su rey. Ambos se acaban enfrentando y sale victorioso Oco que pasaría reinar con el nombre de Darío II en el 423 a. n. e.

A parte de la tradición persa por hacerse con el trono no debemos olvidar la otra gran tradición persa, la sublevación de las satrapías y Darío II no iba a ser menos.

Ciro el Joven, hijo de Darío II y comandante del ejército.

En esta ocasión fue el gobernador de Sardes que recibió el apoyo de Atenas a su rebelión. Este apoyo violaba el tratado de paz del 449 a. n. e. y Persia estaba en su legítimo derecho de tomar las medidas pertinentes.

Busco un aliado con intereses comunes, su enemistad con Atenas, y la elegida fue otra ciudad griega, Esparta. Esparta se encontraba en guerra con Atenas por el control del Peloponeso desde el año 431 a. n. e. así que después de unas rápidas negociaciones sello su alianza con Persia en el 412 a. n. e. Esparta reconocía los derechos de los persas por hacerse con el control de Asia Menor y estos prestarían ayuda militar y económica a los espartanos en su guerra con la Liga de Delos.

Tras recuperar Sardes las operaciones entre espartanos y persas quedaron estancadas sin decidirse Darío por el avance hacia occidente, hasta que llego su vástago Ciro a la zona para hacerse cargo del ejército persa.

Batalla de Egospótamos, obra de Sandra Delgado.

El equipo formado por Ciro y el espartano Lisandro se materializo cuando consiguieron derrotar a los atenienses en la batalla naval de Egospótamos  a los que capturaron su armada.

Con esta batalla se puso fin a la Guerra del Peloponeso, en la que Esparta se alzo victoriosa y pasó a controlar las rutas comerciales y Atenas como derrotada perdió toda influencia política.

Darío II falleció en el 404 a. n. e. dejando como heredero a su hijo Artajerjes II que como os imaginareis no todo el mundo estuvo de acuerdo.

Continuará…

Bibliografía

Grant, R.G. 1001 Batallas que cambiaron el curso de la Historia. Grijalbo, 2012.

Sánchez, Jorge Pisa. Breve historia de los persas. Nowtilus, 2011.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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