El Imperio Persa Aqueménida (I)

Voy a comenzar esta entrada con una confesión: hasta hace nada era un total desconocedor de todo lo relacionado con el Imperio Persa, a excepción de lo visto en el cine que tampoco es que sea un gran aporte pero menos es nada.

Quise informarme sobre su conflicto con las ciudades griegas, las llamadas Guerras Médicas, pero me pico la curiosidad y quise saber un poco más sobre los persas, donde habían surgido y como habían alcanzado tal cuota de poder.

Para empezar os contare que los persas eran un pueblo de origen iranio que provenía de la zona de la actual Kazajistán que junto a otros pueblos se asentaron al este de Mesopotamia. Los persas en concreto se instalaron en la zona montañosa de Anshan entre el siglo X y IX a. e. c.

La aparición del Imperio Persa va unida a la llegada al trono de un nuevo rey, Ciro II de la dinastía Aqueménida.

Ciro II

Ciro II era hijo del rey de Anshan, Cambises I, y de la hija del rey de Media, Mandane.

Media era el reino dominador de la zona de Mesopotamia junto a Babilonia, logro que consiguieron cuando ambos derrotaron al Imperio Asirio, y estaba gobernada por el rey Astiages.

Ciro II sucedió en el trono de Anshan a su padre Cambises I en el año 559 a. e. c. y desde sus inicios del reinado dio visos de querer cambiar la situación de vasallaje con el reino de Media.

Para ello decidió aplicar una política expansionista a la vez que intentaba ganar para su causa a sectores medos descontentos con el gobierno de Astiages.

Astiages de Media

Astiages, que recordemos era abuelo de Ciro por parte materna, le llego a sus oídos las maquinaciones del persa y decidió cortar por lo sano mandando una expedición de castigo contra él.

La expedición no le fue todo lo bien que esperaba a Astiages obligándole a retroceder hasta sus dominios, donde ya Ciro paso a la ofensiva, perdiendo apoyos según se retiraba sufriendo el ejercito medo su derrota definitiva en Pasargada.

Astiages se había refugiado en la ciudad de Ecbatana a la espera de recibir refuerzos pero lo que encontró fue la traición por uno de sus comandantes, Harpago, que muy descontento con su gobierno lo entrego a Ciro.

Ciro en una hábil maniobra política se caso con la hija de Astiages, su tía, convirtiéndose en heredero al trono de Media y como muestra de magnanimidad dejo en libertad a su abuelo que se retiro del gobierno hasta el fin de sus días.

Creso de Lidia, obra de Claude Vignon

Hubo a alguien que no le gusto que unos montañeses se convirtiesen en el poder hegemónico de la zona, este era Creso rey de Lidia y cuñado de Astiages.  

Creso lanzo una campaña militar contra los persas en el año 547 a. e. c. para recuperar los territorio de Media, otra cosa era el destino que les daría tras conseguirlo, no se sabe si para devolvérselos a su cuñado o para incrementar su reino.

Tras un primer enfrentamiento con las tropas persas en Pteria donde los lidios sufrieron numerosas bajas Creso se retiro a su territorio lo que Ciro aprovecho para ir tras ellos.

Creso, que era un rey con muchos recursos, consiguió reunir un numeroso ejército, el doble de efectivo que los persas, en las cercanías de la ciudad de Sardes.

Cuando ambos ejércitos se encontraron en el campo de batalla, vista la inferioridad numérica de su contingente Ciro decidió formar su infantería en cuadro protegida por sus camellos. En ese instante la caballería lidia se lanzo al ataque intentando rodear el cuadro persa. Se cuenta que gracias a que los persas combatieron montados en sus camellos de dos en dos cubriéndose las espaldas consiguieron derrotar a los lidios, otros afirman que el culpable de la victoria fue el insoportable hedor que emanaba de ello después de semanas de campaña.

Ruinas de Sardes.

Sea como fuese, los lidios salieron huyendo y Creso junto algunos de sus hombres se refugiaron tras los muros de Sardes, donde aguantaron un par de semanas hasta que el lidio se rindió.

La dominación del reino de Lidia no fue concluida hasta pasados cuatro años cuando Ciro sometió el reino lidio y las ciudades griegas de Asia Menor que se oponían al persa.

Tras apaciguar una serie de revueltas en su ya vasto imperio en el 539 a. e. c. Ciro fijo sus ojos en Babilonia gobernada por Nabónido, que junto a Egipto eran los dos únicos estados que podían hacerle sombra en la zona de Oriente Próximo.

La campaña fue rápida, tras infligir una durísima derrota a las tropas babilónicas en Opis las ciudades se fueron rindiendo sin combatir hasta llegar a la Babilonia que siguió el camino de sus antecesoras.

Murallas de Babilonia.

Al finalizar la campaña Ciro quiso congratularse con sus nuevos súbditos y legitimarse como nuevo rey para cual promulgo una serie de medidas como la libertad de culto, la reconstrucción de los templos y la repatriación de los exiliados. Todo esto quedo recogido en el famoso cilindro de Ciro, una pieza de arcilla donde se refleja lo anterior en escritura cuneiforme.

El cilindro de Ciro II

En el año 530 a. e. c. Ciro comando una expedición contra la tribu de los masagetas que con su reina Tomiris a la cabeza se resistían al gobierno persa.

En esta campaña fue derrotado y muerto Ciro II, su  cuerpo enterrado en la ciudad fundada por el de Pasagarda sucediéndole en el trono su hijo Cambises II.

Se ponía fin al reinado del hombre que había llevado al Imperio Persa a cotas impensables solo unos años atrás.

Tumba de Ciro II en Pasargada

El reinado de Cambises II continúo con la política expansionista de su predecesor emprendiendo una campaña de conquista contra el único poder  que podría hacer frente al recién creado Imperio Persa, el Egipto de los faraones.

Para ello, antes de lanzarse contra su rival, conquista la isla de Chipre y el territorio de Fenicia estrechando el cerco por tierra y por mar.

 Aprovecharon las nuevas adquisiciones costeras para crear una armada con la que atacar Egipto, gracias a la cual en el 525 a. e. c. conquistaron la ciudad de Pelusium en el Delta del Nilo. Los egipcios ante la caída de la ciudad no tuvieron más remedio que retirarse y buscar refugio en la ciudad de Menfis que tras sufrir un duro asedio cayó en manos persa y proclamaron a Cambises faraón.

Cambise II con el derrotado faraón de Egipto, obra de Adrien Guignet.

Después de la conquista de Egipto, Cambises ordeno dos nuevas campañas militares, una contra el reino de Nubia y otra contra los libios que ocupaban el oasis de Siwa que era un importantísimo puesto comercial.  

Las campañas no salieron como esperaba solo consiguió establecer puesto avanzados en Nubia y según cuenta la leyenda en su expedición contra los libios perdió un ejército de 50000 hombres tragados por el desierto.

El reinado de Cambises II no duro tanto como el de su padre y en el 522 a. e. c. cuando volvía a Persia desde Egipto para sofocar una rebelión iniciada por su hermano Bardiya falleció según las crónicas en un accidente.

Hasta aquí esta primera parte sobre el inicio del Imperio Persa.

Si os ha gustado lo que viene a continuación no os defraudara.

Bibliografía

Grant, R.G. 1001 Batallas que cambiaron el curso de la Historia. Grijalbo, 2012.

Sánchez, Jorge Pisa. Breve historia de los persas. Nowtilus, 2011.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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