Tiempo de Ruido

En esta ocasión os traigo un hecho extraño que tuvo en vilo a la población del territorio de en el Reino de Nueva Granada, lo que hoy comprendería más o menos Colombia, y en las altas esferas de la Corona y la Iglesia.

La noche había caído ya en la ciudad de Santa Fe de Bogotá y la gran mayoría de sus habitantes se habían retirado ya a descansar después de disfrutar del domingo. La noche del 9 de marzo  de 1687 se presentaba tranquila hasta que algo sobresalto a sus ciudadanos.

Un extraño sonido hizo que los habitantes saliesen a las calles con el miedo en el cuerpo. Este extraño sonido, que duro entre 15 y 30 minutos según las fuentes de la época, fue interrumpido por tres fuertes estruendos.

Mercado de la época en Santa Fe de Bogotá.

La gente no sabía de donde provenían estos sonidos y para colmo de males un fuerte hedor a azufre fue impregnando el aire de la ciudad y de los alrededores.

Cundió el pánico entre las gentes de la zona; el desconocimiento de lo acontecido y con ayuda de la superstición hizo que muchos achacasen los hechos a fuerzas del inframundo. Creían que los ejércitos demoniacos habían hecho acto de presencia desde el infierno y que se había desatado el Juicio Final.

Hasta el gobernador del virreinato organizo una expedición militar a las afueras de la ciudad  en busca de la causa del ruido.

No hallaron nada y el fuerte ruido según había llegado se fue, lo único que permaneció durante unas días mas fue el fuerte olor a azufre.

Cuando el tema se fue posando y ya se vio que no había ni rastro de los cuatro jinetes del apocalipsis ni de sus hordas demoniacas comenzaron las indagaciones para averiguar que era y de donde provenían los ruidos y el hedor.

Las investigaciones duraron varias décadas y no fue hasta la actualidad cuando se ha conseguido llegar a una conclusión.

Descartados los demonios se barajo la idea de un movimiento sísmico ya que meses después de los hechos de Bogotá se sucedieron una serie de terremotos en Lima.

También se barajo la posibilidad de una erupción volcánica por la cercanía de los volcanes Machín y Nevado Ruiz que explicarían el olor a azufre.

Pero la que al final ha sido tomada como conclusión más plausible y que gracias a los estudios actuales se han podido acreditar como tal, es que todo esto fue obra de un meteoroide o como se conoce comúnmente meteorito.

Gracias a los datos aportados por personajes de la época y comparado con sucesos más actuales los hechos concuerdan.

El sonido constante se debe al descenso a gran velocidad cuerpo celeste y las fuertes explosiones a la rotura de la barrera del sonido y a la fragmentación del meteoro. También en mucho de los casos de entradas de estos muchos de los testigos declararon que habían percibido un fuerte olor a azufre.

Como podéis apreciar al final los seres del inframundo no tuvieron nada que ver con el hecho y gracias a la ciencia, aunque tuvieron que pasar unos cuantos años, se llego al fondo de la cuestión.

Espero que hayáis disfrutado de esta historia.

Bibliografía

Tiempo del Ruido – Wikipedia, la enciclopedia libre

El Tiempo Del Ruido (revistabochica.com)

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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