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La batalla del lago Peipus

En el transcurso de la historia el hombre ha dirimido sus problemas muchas veces con batallas de todo tipo: grandes, pequeñas, en tierra, por mar, por aire ¿pero sabíais que en una ocasión se disputo una batalla sobre un lago helado? Acompañadme.

Nos vamos a trasladar a la República de Nóvgorod, anteriormente parte del Rus de Kiev, a mediados del siglo XIII. Esta república había logrado ser relevante gracias al comercio al que acompaño con un importante política expansionista.

A causa de esto fue de otras potencias como fue Suecia que anhelaba hacerse con el control del comercio en el Báltico y los mongoles de la Horda de Oro por el este que pretendían aumentar el número de territorios bajo su control.

Por si fuera poco y gracias a una bula llamando a la Guerra Santa del Papa Gregorio IX otro enemigo se vino a sumar a la lista de enemigos, la Orden Teutónica, que no solo acudía a la lucha para liberar del yugo ortodoxo a los rusos si no para hacerse con las riquezas.

La Orden teutónica, junto a la Orden de Livonia y sus aliados fineses se lanzaron a la conquista de la República de Nóvgorod consiguiendo tomar varias plazas fuertes hasta que hizo acto de presencia nuestro protagonista, Alexander Nevski.

El príncipe Alexander Nevski, a pesar de ser un hábil militar que había conseguido derrotar a los suecos en la Batalla del rio Neva, había sido desterrado por los boyardos pero estos a la vista de la situación actual solicitaron su ayuda la cual no negó a sus compatriotas.

Gracias a su pericia militar logro recuperar varios de los lugares conquistados por los teutones pero aun así esto estos no se desanimaron y la derrota de uno de los destacamentos de Nevski les dio nuevos bríos.

Nevski sabía que superaba en número de efectivos a los teutónicos pero su preparación militar era superior así que decidió tomar la iniciativa y eligió el punto donde daría batalla a sus enemigos, el lago Peipus.

Nevski situó sus tropas formando tres líneas en uno de los salientes del lago congelado y espero a sus enemigos aquel 5 de abril de 1242. El príncipe había recibido refuerzos de los mongoles tras prestar vasallaje al Batu Khan, varios cientos de arqueros a caballo.

Los teutones aun confiados por su anterior victoria lanzaron su caballería pesada formando en cuña contra las líneas rusas, que en su mayoría estaban formadas por levas de campesinos sin apenas formación, de las que pensaban que no aguantarían la carga.

Las huestes rusas consiguieron resistir los embates de los católicos y poco a poco fueron envolviendo al enemigo que a pesar de dar la pelea comenzó a entrar en pánico y comenzó a huir perseguido por la caballería mogola.

La situación empeoro para los germanos cuando el hielo del lago comenzó a romperse fruto del deshielo primaveral y acentuado por el peso de las armaduras que portaban llevándose al fondo del lago a muchos de ellos.

La dura derrota abrió los ojos de los dirigentes de la orden que se dieron cuenta que no iba a ser posible conseguir la sumisión de los rusos más si cabe tras renovar estos su vasallaje con la Horda de Oro.

De esta forma termina esta batalla helada, espero que os haya gustado y os espero en la próxima.

Bibliografía

Peipus, la batalla medieval que se libró sobre un lago helado (labrujulaverde.com)

La batalla del Hielo, el combate que marcó las fronteras de Rusia durante siglos (elretohistorico.com)

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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