La fuga de los gansos salvajes

Al leer el titulo algunos habréis pensado que si el blog ha cambiado de temática y ahora se dedica a temas relacionados con la biología, la naturaleza o incluso la caza. No os preocupéis que no es así, aquí seguimos fieles a la Historia pero si queréis averiguar que tiene que ver el titulo con ella os invito a que sigáis leyendo.

Nos vamos a trasladar en esta ocasión a las islas británicas, concretamente a la Inglaterra del año 1688. Reina por esa época el monarca Jacobo II de la casa Estuardo, un rey católico en una nación mayoritariamente protestante.

Jacobo II de Inglaterra y VII de Escocia. (Wikimedia)

Ante el temor de que el monarca instaurase en el trono una dinastía católica miembros del Parlamento invitaron al yerno de Jacobo II, Guillermo de Orange y Estatúder de las Provincia Unidas, a ocupar el puesto de su suegro.

En Inglaterra la rebelión protestante fue todo un éxito, sin apenas resistencia, pasando este hecho a conocerse como la Revolución Gloriosa en la historiografía británica, no sucedió lo mismo en los otros dos reinos adscritos a la corona, Escocia e Irlanda.

En estos reinos se produjo una fuerte resistencia. En Escocia, de donde era rey por derecho propio y conocido como Jacobo VII de Escocia, donde vieron el hecho como un golpe de estado en el que querían aupar a un monarca extranjero al trono.

En Irlanda la cosa era distinta y la resistencia a Guillermo se basó en temas religiosos y políticos.

Los irlandeses, de mayoría católica, temían que con la llegada de un monarca protestante al trono sus condiciones, ya de por si pésimas al no poder acceder a determinados cargos por su fe, iba a empeorar mucho más hasta hacer casi imposible su presencia en la isla. Nos vamos a quedar en la isla esmeralda, si queréis saber más sobre el tema tenéis varias entradas sobre los levantamientos jacobitas en el blog.

Guillermo de Orange, futuro Guillermo III de Inglaterra y II de Escocia.(Wikimedia)

Jacobo II tras ser apresado por los ejércitos protestantes fue liberado por Guillermo de Orange, no estaba dispuesto el neerlandés a que el Estuardo fuese elevado a la categoría de mártir por sus seguidores, y marchó a Francia donde fue recibido por Luis XIV.

Mientras, en Irlanda, los católicos se habían hecho con el control de todas las plazas fuertes a excepción de las del norte de la isla poblada en su mayoría por protestantes.

Ante este panorama Jacobo II decidió desembarcar en la isla junto a un contingente de 6000 franceses suministrados por el monarca francés  para que el inglés recuperase su trono. Esta ayuda de Luis XIV no era altruista, Francia se enfrentaba por aquella época a casi toda Europa en la Guerra de los Nueve Años y cualquier enfrentamiento que tuviesen sus enemigos que hiciese desviar efectivos sería bien recibido.

Jacobo II fue avanzando por la isla de sur a norte, asegurando  el control del territorio y siendo reconocido como el legítimo monarca por las autoridades en Dublín.

A pesar de contar con un potente ejército los jacobitas no consiguieron hacerse con las plazas del norte que consiguieron resistir ferozmente permitiendo de esta manera la llegada del contingente de Guillermo de Orange.

Batalla del Boyne 1690 (Wikimedia)

Las tornas cambiaron y ahora eran los protestantes los que avanzaban hacia el sur mientras los jacobitas iban replegándose, hasta que Jacobo decidió plantar cara a Guillermo a orillas del rio Boyne para cortar la marcha de estos hacia Dublín.

El 1 de Julio de 1690 se enfrentaron ambos ejércitos alzándose con la victoria los orangistas en una batalla que a tenor del escaso número de bajas no debiera haber sido decisiva pero a la postre lo fue.

Tras la derrota las tropas jacobitas continuaron replegándose hacia el sur pero Jacobo II, por el que luchaban estos hombres, no siguió su mismo camino. En cambio se dirigió a un puerto cercano a Dublín donde embarco y puso de nuevo rumbo a Francia.

Huida a Francia de Jacobo II.

Que su líder hubiese puesto agua de por medio no sentó muy bien entre las filas jacobitas y algunos empezaron a desertar de la empresa, los que siguieron creyendo en la causa buscaron refugio en el sur, en la ciudad de Limerick.

Hasta allí fueron perseguidos por las huestes de Guillermo de Orange donde en Agosto de ese mismo año pusieron sitio a la ciudad. Los defensores consiguieron resistir el sitio e incluso lograron dar algún susto a los protestantes que hizo que levantaran el asedio durante el invierno.

Pero al llegar el buen tiempo al año siguiente volvieron a ser sitiados y esa ya fue la puntilla para los desmoralizados defensores que el 3 de octubre claudicaron tras acordar los términos de su rendición en lo que paso a conocerse como el Tratado de Limerick.

En dicho tratado se pueden diferenciar dos partes, una de carácter civil y otra militar.

En la parte civil los protestantes se comprometieron a no confiscar las propiedades de los jacobitas que tras haber luchado contra Guillermo de Orange le prestase juramento, que no se persiguiese a los que profesasen la fe católica y que se permitiese a los noble católicos portar armas.  En cuanto esta parte del tratado llegó al Parlamento en Londres como os podéis figurar fue rechazada.

Asedio de Limerick 1691 (Pinterest)

La parte militar, que es la que nos interesa, se les ofrecía tres alternativas a los combatientes jacobitas:

Unirse al ejercito guillermita, opción que aceptaron cerca de 1000 hombres.

Regresar a sus casas, 2000 de ellos eligieron esta amparándose en el acuerdo civil.

Marchar al exilio junto a Jacobo II a Francia siendo esta la opción preferida.

14000 soldados junto a sus esposas e hijos marcharon a Francia bajo las órdenes del coronel Patrick Sarsfield, conde de Lucan, para reunirse con su rey.

Este éxodo de soldados y sus familias fue conocido como la Fuga de los Gansos Salvajes entre sus compatriotas.

Muchos de estos soldados pasaron a engrosar las filas de la llamada Brigada Irlandesa que luchaba a favor de Francia en las numerosas contiendas que libraba por el continente.

Otros muchos llegaron a España, probablemente tentados por los cientos de compatriotas llegados años antes tras el fracaso de la invasión por tropas españolas de la isla, donde formaron varios regimientos como el Irlanda, Hibernia y Ultonia.

Soldado del Regimiento Irlanda. (Wikimedia)

Este incesante goteo de irlandeses engordando las filas de las demás naciones se detuvo cuando en 1745 el Parlamento Británico prohibió a todo súbdito formar parte de los ejércitos extranjeros sin permiso de las autoridades. A esta medida le acompaño la relajación de las medidas tomadas contra los católicos, sobretodo irlandeses, permitiéndoles formar parte del ejército británico.

Y hasta aquí la historia de la Fuga de los Gansos Salvajes, espero que os haya gustado.

Hasta la próxima.

Bibliografía

La rebelión jacobita. (2017). Desperta Ferro Historia Moderna.

Sanchez, P. G. (28 de Octubre de 2015). http://www.GEHM.es. Recuperado el 11 de Enero de 2022, de https://www.gehm.es/biblio/El_Jacobismo.pdf

Sierra, L. A. (1999). Irlanda del Norte. Historia del conflicto. Madrid: Silex.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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