Mitología nórdica (IV)

Todo lo que comienza tiene un final y esta serie de entradas sobre mitología no iba a ser menos, lo haremos hablando del Ragnarok.

El Ragnarok se ha pensado que es el fin de los tiempos, una especie de apocalipsis, pero no es así. El Ragnarok viene a ser un cambio de ciclo, un nuevo resurgir, un nuevo comienzo después del enfrentamiento inevitable entre los dioses y sus eternos enemigos.

Pero antes de llegar al combate final os voy a contar como se desencadeno, toda guerra tiene ese momento crítico que hace que no haya vuelta atrás.

Si recordáis de la entrada anterior donde presente a los dioses hable un poco por encima de Balder, hijo de Odín y Frigg y dios de la paz y de la verdad. Desde su nacimiento había traído a los nueve mundos cierta paz y armonía entre sus habitantes a pesar de sus diferencias por eso era querido por todos.

El dios Balder. (Pinterest)

Una noche Balder tiene una serie de pesadillas premonitorias que le dejan preocupado, tan preocupado que le llevan a enfermar.

 Esto llena de preocupación a sus padres hasta el punto de que Odín viaja a Helheim para consultar a una vieja giganta con grandes poderes de adivinación. Esta le cuenta lo que ve, más pronto que tarde compartirá estancias con ella en Helheim.

Al volver a Asgard, Odín cuenta a su esposa Frigg lo que ha averiguado pero esta no se resigna a no hacer nada por la vida de su amado hijo. Decide convocar una asamblea en la que se decide tomar juramento a todo elemento vivo o inanimado de que no hará ningún daño a Balder.

Los dioses viajan a todos los confines de los Nueve Mundos tomando juramento a todo ser vivo o un simple objeto pero Loki consigue escamotear un trozo de muérdago de los dioses evitando que jure.

Cuando Frigg cree que todos han jurado le comunica la noticia a Balder y le invita a abandonar su palacio para celebrar la nueva con el resto de los dioses.

Para festejar que la vida de Balder no corre peligro los dioses deciden a modo de juego lanzarle al dios de la paz todo tipo de objetos para comprobar que efectivamente nada le puede hacer daño. Thor le lanza su martillo sin logra alcanzarle, el resto de dioses se unen lanzándole diversos objetos con el mismo resultado.

Todos participaban menos el hermano ciego de Balder, Hodur, al percatarse Loki ánimo al dios invidente a participar. Le proporciono un arco y una flecha y este, confiado, tensó el arco y lanzo el proyectil contra su hermano. Pero este no se desvió y se clavo en el pecho de Balder.

Loki guiando a Hodur en su disparo. (Wikimedia)

Todos se quedaron impactados por lo sucedido, Balder agonizaba. Loki había fabricado un flecha con el muérdago que había ocultado y aprovechando la ceguera de Hodur le incito para que disparase contra su hermano.

Cuando los dioses se dieron cuenta de lo que había sucedido el culpable había huido y Balder yacía muerto.

Frigg, mientras preparaban el entierro de Balder, intento agotar todas las posibilidades para recuperar a su amado hijo y ofreció a Hel quedarse con todos los regalos que recibiese Balder en su entierro a cambio de que volviese junto a ella.

Pero Hel no está dispuesta a ponérselo fácil a los dioses y les dice que solo permitirá el regreso de Balder si logran que todos los seres vivos derramen una lagrima por él. No parece una tarea complicada, todo el mundo le quería, así que los dioses se ponen manos a la obra.

Cerca de cumplirse la fecha dada para lógralo, Thor se encuentra con una giganta que se niega a verter una sola lágrima por Balder argumentando que ella ha perdido a muchos de los suyos a manos de los dioses y que no lo hará. Thor no puede obligarla a ello, su condición de embajador no se lo permite, pero si hubiese sabido que la giganta en realidad era Loki disfrazado habría sido otra la reacción.

La fechoría de Loki como no podía de ser de otra forma es descubierta por los dioses, no pueden permitir que su maldad quede sin castigo, y deciden darle un escarmiento. Loki, que no tiene un pelo de tonto, decide poner tierra de por medio y se autoexilia a Midgard en las profundidades de un bosque, en donde aprovechando su habilidad para transformarse lo hace en salmón, pasando el día en el rio mientras que por la noche recupera su forma habitual resguardándose en una cueva.

Loki atrapado por Thor cuando trataba de huir transformado en salmón. (Pinterest)

Pero los dioses lo localizan gracias sobre todo a la potente vista de Heimdal  y a la agilidad y fuerza de Thor que lo consigue atrapar casi en el último instante cuando Loki pretendía remontar el rio transformado en salmón.

Loki aun albergaba la esperanza de salir de aquel embrollo más o menos airoso pero en esta ocasión se equivocaba.

Sus captores decidieron llevarlo a la cueva donde se encontraba apresado uno de sus hijos, el lobo Fernir, allí es tendido sobre una piedras puntiagudas y sujetado por los restos de las cadenas especiales que mantenían amarrado al lobo. Pero los dioses no estaban totalmente conformes con el castigo así que añadieron un elemento más, una enorme serpiente venenosa que colocada justamente sobre su cabeza iría dejando caer lentamente su veneno sobre él.

Loki en su cautiverio en la cueva. (Wikimedia)

De esta manera dejaron los dioses a Loki que pagara por sus actos para la eternidad, o eso creían ellos.

En este instante aparece en la cueva la antigua pareja de de Loki, la giganta Angerboda, que acude al lugar periódicamente para alimentar al hijo de ambos, el lobo Fenrir. Sorprendida por el hallazgo de su antiguo compañero consigue liberarlo con la ayuda de otros gigantes.

Enfurecido por, el que cree, excesivo castigo clama venganza y hace una llamada a todo aquel que tenga alguna cuita contra los dioses o los humanos.

Comienza el Ragnarok.

Con la ayuda de Jormungand, que con su agitación bajo provoca las corrientes perfectas, Loki llega a Asgard en compañía de Fernir a bordo del barco de Hela.

Ragnarok (Pinterest)

Los gigantes llegan a Asgard atravesando el Bifrost que a duras penas aguanta el peso de estos, Heimdal hace sonar su cuerno dando el aviso de que están siendo atacados.

Ambos ejércitos se despliegan en la llanura conocida como Vigrid, a un lado los dioses, las valkirias y los einherjar al otro Loki, Fernir, Jormungand, los gigantes y todos aquellos destinados a pasar sus días en Hel.

Odín hace una señal a Heimdal y este hace sonar su cuerno por última vez, comienza la batalla.

El padre de todos es de los primeros en caer bajo las fauces de Fernir, Thor al ver que su padre esta pereciendo se dirige hacia él para ayudarle pero Jormungand le corta el paso.

Odin está perdido, ahora Thor debe centrarse en salvar su existencia y en esquivar los chorros de veneno que le lanza la serpiente. No lo consigue pero justo en el momento en que es alcanzado por el veneno consigue incrustar su martillo en la cabeza de la serpiente.

Heimdal y Loki combaten entre ellos con gran violencia para sucumbir ambos por los golpes del otro, al igual que le sucede a Tyr y al perro de Hela, Garm. Todos van pereciendo a manos de sus contrincantes.

El único que está contento es el dragón Nidhogg que se está dando un festín a cuenta de los muertos y heridos en la batalla y a fe que son muchos.

Surt con su espada flamigera. (Wikimedia)

En este momento hace su aparición el gigante Surt portando su espada llameante.

Alza la espada y la agita con violencia escupiendo llamas a diestro y siniestro que rápidamente se extiende por Asgard calcinando a todo aquello que encuentra a su paso ya sea un dios, un guerrero o un palacio, incluido el Valhala.

Ygdrasill tampoco se libra de las llamas que comienzan a hacer mella en él, el fuego alcanza sus ramas y desde ellas el fuego se extiende al resto de mundos destruyendo todo lo que alcanza.

Las aguas de los mares comienzan a hervir por las altas temperaturas alcanzadas creando violentas olas que cubren todo el universo eliminado todo rastro de vida en el.

¿Pero es este el final de todo?

La respuesta es no.

Como pasa en muchas culturas toda esta destrucción no significa el fin del mundo si no una regeneración, un nuevo renacer, un nuevo ciclo de la vida.

Con el paso del tiempo, de los restos de Ygdrasill surgirán un nuevo sol y una nueva luna que harán que vuelvan las mareas y las aguas se evaporen poco a poco volviendo a aparecer terreno seco.

El tronco de Ygdrasill se abre y de el surgen Vali y Vidar, hermano e hijo de Odin, los hijos de Thor, Magni y Modi y los hermanos Balder y Hodur que pasaran a ocupar su lugar en el elenco de dioses.

Del tronco de Ygdrasill también surgirán dos humanos, Lif y Leifthrasir que serán los padres de los nuevos habitantes de Midgard, una especie de Adán y Eva de la Biblia.

Este será el comienzo de una nueva, una nueva era perfecta en principio, donde la justicia y la bondad serán sus pilares. Par los que no cumplan les estará esperando la fortaleza de Naastrad donde serán atormentados con el veneno de las serpientes que cuelgan de las paredes de su interior. ¿A que nos sonara esto?

Aquí termino esta incursión en la mitología nórdica, espero que os haya gustado, pediros disculpas en lo que me haya podido equivocar y si tenéis alguna corrección o sugerencia estoy abierto a ellas.

Hasta la próxima entrada.

Bibliografía

Haywood, Jhon. «Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241).» Haywood, Jhon. Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241). Editorial Ariel, 2016. 520.

Velasco, Manuel. Breve historia de los vikingos. Madrid: Ediciones Nowtilus, 2012.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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