Landru el moderno Barba Azul

Es habitual que a los más pequeños de la casa los mayores les contemos fabulas y cuentos que les ayuden a conciliar el sueño.

 Hasta no hace mucho entre estos cuento se solía contar la historia de Barba Azul, aquel hombre rico que había enviudado tantas veces como se había casado hasta que una de sus esposas descubre que había asesinado a las anteriores y guardaba sus restos en el sótano de su mansión.

Litografía de Barba Azul realizada por Gustave Doré en 1862. (Wikipedia)

Como podemos ver este cuento de infantil no tiene nada así que con el tiempo dejo de contarse a los niños para convertirse en un cuento para adultos.

Lo que mucha gente desconoce es que a principios de del siglo XX al Barba Azul del cuento le salió un imitador, Henri Désiré Landru.

Nuestro protagonista vino al mundo el 12 de abril de 1869 en la capital francesa. Sus progenitores eran gente humilde y de fuertes convicciones religiosas, su padre se ganaba la vida como fogonero y su madre realizaba esporádicos trabajos de costura.

En los estudios se desenvolvía bien pero a medida que iba adquiriendo conocimientos también empezaron a surgir los vicios como su amor por el dinero y la buena vida.

Landru mientras realizaba el servicio militar 1889-1893 (Wikipedia)

Pero en uno de estos vicios acaba dejando embarazada a su prima y son obligados a casarse. Landru en esta nueva coyuntura intenta enmendarse y comienza a trabajar honradamente desempeñando diferentes trabajos.

Como era de esperar los salarios obtenidos en sus trabajos no eran suficientes para convertirse en un hombre rico y no paró hasta dar con la solución a sus problemas económicos.

Esta apareció como por arte de magia mientras leía la sección de contactos donde se fijo en un anuncio en la que una viuda buscaba compañía y estabilidad económica a cambio de su patrimonio.

Rápidamente ideo su plan. Se presento en casa de la desdichada viuda, madame Izoret, con los papeles que mostraban su solvencia.

Lo malo que estos pagarés y escrituras que proporcionaba Landru eran falsos y la viuda al ver desaparecer su patrimonio de más de 20000 francos se presento en la comisaria con ellos e inmediatamente le cazaron.

Fue condenado a tres años de cárcel que aprovecho no para centrarse sino para perfeccionar su plan y ver donde había fallado.

Para las siguientes estafas utilizaría una identidad falsa, era el plan perfecto.

Pues no lo fue ya que fue detenido en varias ocasiones más acusado de estafa, algo que su padre no podía soportar por lo que acabo ahorcándose de un árbol del Bois de Boulonge de Paris.

Pero ni el suicidio de su padre le hizo desistir de su objetivo de convertirse en un hombre rico y de disfrutar de una vida llena de comodidades.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 el número de mujeres enviudadas aumento y también el número de posibles víctimas para Landru.

Anuncio de prensa donde Landru »buscaba» pareja en 1915. (Wikipedia)

Publicó un anuncio en la prensa en la que se hacía pasar por un viudo cuarentón, con dos hijos,  solvente y cariñoso que esperaba encontrar el amor y casarse. Casi de inmediato le comenzaron a llegar cartas de pretendientes recién enviudadas por la guerra.

Para esta ocasión Landru a parte de cambiar nombre y de adoptar un empleo de inspector de correos se alquilo una casa en el barrio de Chantilly donde paso a residir con una viuda de treinta y nueve años y su hijo.

Para variar la tapadera de Landru se fue descubriendo pero la señora Cuchet, su compañera, decidió hacerse la tonta y darle una oportunidad a su nuevo compañero Raymond Diard.

Madame Cuchet y su hijo André (Wikipedia)

No se la volvió a ver más, ni a ella ni a su hijo. Landru explico a los vecinos que la relación se había terminado y que su ex compañera había decidido marcharse de Paris.

Lo que en realidad había sucedido es que Landru había asesinado a la madre y a su hijo, descuartizo los cadáveres y los incinero en la chimenea. Después recogió todas las pertenencias de sus víctimas, las vendió y desapareció.

Visto que el plan le había salido bien volvió a repetirlo. Nueva identidad, nueva residencia,  nueva víctima y mismo final.

Había una cosa que detestaba que era tener que buscar un nuevo lugar donde perpetrar sus planes, eso de tener que negociar, encontrar una casa adecuada y dar explicaciones de su vida no le gustaba. Así que se busco una casa apartada en un pueblo cercano a Paris, Gambais, y lo que era muy importante para nuestro protagonista con una buena caldera.

La forma de actuar continúa de la misma forma: las viudas contactaban con él, las seducía con sus exquisitos y refinados modales, las invitaba a pasar una temporada en su casa de las afueras y ya no se volvía a saber de ellas.

La casa en Gambais donde Landru perpetraba su crímenes en 1919 (Wikipedia)

Se calcula que hasta el final de la guerra en 1918 unas trescientas mujeres desaparecieron sin dejar rastro.

Pero con un número tan alto de desaparecidas era lógico pensar que alguno de sus familiares se preocupase y es lo que sucedió.

Comenzaron a llegar cartas al ayuntamiento de Gambais en las que se pedía la ayuda del consistorio en la localización de un familiar, una mujer viuda, a la que habían visto en el pueblo en compañía de un hombre que coincidía en todos los casos en el aspecto pero nunca en el nombre.

La investigación de los casos le fue encomendada al inspector Belin que a pesar del empeño no conseguía averiguar la identidad del asesino.

Inspector Belin (Wikipedia)

Pero en abril de 1919 el inspector Belin tuvo la visita de la suerte encarnada en la figura de una familiar de una de las desaparecidas que había identificado a Landru en una tienda de porcelanas.

Inmediatamente se monto un operativo para su detención que ocurrió a la llegada de nuevo centro de operaciones y en compañía de una nueva víctima, una joven actriz de 19 años.

Aunque pregonaba su inocencia a los cuatro vientos en el momento del registro le encontraron en su chaqueta una agenda en la que aparecía se identidad: Henri Désiré Landru pero faltaba lo peor. En la agenda se encontraba un listado con 249 mujeres con las que había contactado entre ellas varias de las denunciadas por desaparición.

Los gendarmes acudieron a la casa de Gambais y lo que allí encontraron les dejo horrorizados: más de doscientos huesos humanos carbonizados, decenas de piezas dentales de oro y hasta los cadáveres de dos perros propiedad de una de sus víctimas.

Landru durante su juicio que duraría mas de dos años. (Wikipedia)

A pesar de su insistencia proclamando su inocencia las pruebas eran claras y tras dos años de juicio el 30 de noviembre de 1921 Landru fue condenado a muerte por el asesinato de 11 personas que fueron los que se pudieron probar.

El 25 de febrero de 1922 en la prisión de Versalles fue ajusticiado por medio de la guillotina Henri Désiré Landru el moderno Barba Azul.

Como curiosidad un par de datos:

Parte del dinero estafado a sus víctimas iba a parar, aparte de para sus vicios, al mantenimiento de su familia; la prima con la que se había casado y afirmaba no saber nada de la afición de su marido y sus cuatro hijos.

Cuarenta años después de su ajusticiamiento y a pesar de mantener hasta el final su inocencia apareció una carta de su puño y letra en la que se mofaba de los testigos y jueces y donde también admitía todos los delitos.

Bibliografía

Cebrián, Juan Antonio. PSICOKILLERS. Madrid: NOWTILUS, 2007.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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