Puente Pegasus, Operación Deadstick

El 6 de junio de 1944 tuvo lugar el mayor desembarco de tropas hasta la fecha en el continente europeo. Para que esta misión lograse el éxito había que preparar todo minuciosamente.

Previamente al desembarco tropas aliadas se infiltrarían en territorio ocupado, las fuerzas estadounidenses lo harían en la zona occidental con tropas paracaidistas y las fuerzas británicas actuarían en la parte más oriental.

Vamos a quedarnos en esta ocasión en compañía de los británicos y su misión: asegurar los puentes  sobre el rio Orne y el canal de Caen ante una posible contraofensiva alemana y eliminar la batería que se encontraba en Merville y apuntaba directamente a la playa Sword.

El plan diseñado consistía en descender silenciosamente con planeadores entre el rio y el canal, neutralizara las tropas alemanas y defender los puentes. Esta misión fue bautizada como Operación Deadstick.

Para desempeñar esta misión se  necesitaría a los mejores y esos eran los hombres del mayor Howard, el segundo batallón de infantería ligera Oxfordshire y Buckinghamshire  conocidos como los Oxs & Bucks, de las fuerzas aerotransportadas británicas.

Miembros de los Oxs
& Bucks

Esta unidad llevaba meses entrenando haciendo especial hincapié en el aterrizaje con planeadores, el despliegue y la lucha urbana. Para maximizar la eficacia de los entrenamientos contaban con las imágenes obtenidas por la RAF con el itinerario a seguir y por los informes que les pasaban la resistencia francesa de la zona de aterrizaje. Dichos informes eran elaborados por el matrimonio Gondreé que regentaban un café cerca del puente de Bénouville  desde donde podían ver los movimientos y defensas alemanas.

Puente Pegasus con el Café Gondreé al fondo.

La noche del 5 de junio partieron de Inglaterra seis aeroplanos Horsa remolcados por otros tantos bombardeos Halifax. Aprovechando la misión de bombardeo de posiciones alemanas en el continente guiarían los aeroplanos hasta la costa francesa donde los soltarían.

En ese momento entraba en juego la pericia y la experiencia de los pilotos de los aeroplanos para conseguir aterrizar lo más cerca posible de sus objetivos en medio de la oscuridad.

Planeador Horsa siendo remolcado

A las 0:16 horas aterrizo a 45 metros del puente del canal el primero de los aeroplanos en el que viajaba  el mayor Howard con treinta hombres a bordo.  El aterrizaje fue tan brusco que durante unos instantes sus ocupantes perdieron la conciencia.

Despejados del momentáneo aturdimiento los hombres del mayor Howard abandonaron la aeronave y se dirigieron hacia el puente que atravesaba el canal. Mientras esto ocurría llego el segundo planeador, que a punto estuvo de colisionar con el primero, y se unieron al grupo de Howard.

Reunidos los hombres de los dos planeadores el mayor indico el objetivo: eliminar el fortín de ametralladoras que se encontraba al otro lado del puente y puso al mando del ataque al teniente Brotheridge, Howard con otro grupo de hombres limpiaría de alemanes las trincheras situadas en las márgenes del canal.

Mientras llego el tercero de los planeadores Horsa que sorprendentemente, al igual que los dos anteriores, su llegada paso inadvertida por los defensores alemanes.

Los hombres encabezados por el teniente Brotheridge comenzaron a atravesar el puente a la carrera momento en el que fueron divisados  por dos guardias que dieron la voz de alarma y lanzaron una bengala antes de salir huyendo.

El teniente británico llego primero al otro lado del puente donde divisó el fortín, saco una granada y la lanzo. El fortín estallo pero al disiparse el humo el teniente Brotheridge yacía en el suelo, había sido alcanzado en el cuello instantes después fallecería, dejaba mujer y un hijo al que no conocería.

La acción continúo al otro lado del puente del canal hasta que se elimino toda resistencia.

Simultáneamente al ataque otros dos planeadores descendieron, su objetivo era el puente sobre el rio Orne que discurría paralelo al canal.

Tomaron el puente sin oposición ya que la guarnición alemana había huido, se habían logrado los objetivos en menos de quince minutos y con un mínimo de bajas.

Los dos puentes habían sido tomados intactos pero ahora quedaba lo más difícil, defenderlos mientras llegaban los refuerzos desde la playa Sword.

Howard sabia que la zona del rio Orne seria protegida por los paracaidistas que en pocas horas saltarían en esa zona. Pero por el lado del canal no había tropas aliadas y que por ahí vendrían los alemanes en su contraataque ya que a solo trece kilómetros se encontraba un cuartel alemán con cuatro mil hombres.

A las dos de la mañana llego el primer ataque comandado por un Panzer.

Comando británico con un PIAT

Los hombres de Howard se parapetaron en las trincheras construidas por los alemanes a lo largo del canal. Esperaron a que el tanque estuviera lo más cerca posible y con su arma antitanque PIAT abrieron fuego. La suerte estaba del lado de los británicos no solo por haber hecho diana sobre el tanque si no porque en el impacto alcanzaron el arsenal del blindado y lo hicieron estallar por los aires. Esto puso en fuga a la infantería e hizo desistir a los mandos germanos en el envió de mas tanques ante el temor de que los británicos los hiciesen estallar. Lo que desconocían era que solo disponían de un proyectil más.

Con la llegada del amanecer los alemanes pusieron en liza otra de sus armas, los francotiradores. Aprovechando la oscuridad de la noche los francotiradores alemanes habían tomado posiciones a lo largo del canal de Benouville y con la llegada de la luz comenzaron a disparar contra los británicos.

Uno de los paracaidistas se dirigió hacia uno de los bunkers que habían dejado abandonados los alemanes. Allí había un cañón antitanque alemán en perfectas condiciones. Apunto y disparo el cañón contra la posición de un francotirador, el alemán no volvió a disparar.

Continúo disparando contra los edificios desde donde les disparaban los francotiradores con el mismo resultado, hasta que el mayor Howard tuvo que intervenir para cortar el exceso de euforia del soldado que había comenzado a abrir fuego contra la maternidad del pueblo.

Los alemanes decidieron cambiar de táctica, el tiempo se les acababa y las tropas aliadas estaban consiguiendo penetrar en el continente, era cuestión de tiempo que llegasen hasta los puentes. Había que impedirlo.

Focke-Wulf 190

En esta ocasión  lo harían desde el aire. Utilizaron un avión Focke-Wulf 190 armado con una bomba de 250kg. Eran las diez de la mañana cuando escucharon como se acercaba el aparato, los británicos corrieron a resguardarse, todo lo que habían luchado por hacerse con el puente no iba a servir para nada.

El avión se aproximo al puente y cuando lo tuvo a tiro soltó su carga pero la diosa Fortuna estaba en esta ocasión del lado británico. La bomba cayó en medio del puente y en lugar de explotar salió rebotada al cauce del canal. Habían salvado la situación de milagro.

Transcurrieron tres horas más y como era de prever los ánimos y las municiones empezaban a escasear bajo el incesante fuego alemán. No habían conseguido destruir los puentes pero tampoco les daban descanso los germanos.

Estatua de Bill Millin el gaitero que acompañaba a Lord Lovat

En ese instante, a lo lejos, comenzaron a escuchar los acordes de una gaita.

¿Gaitas en Francia? ¿Nos estaremos volviendo locos? Pensó más de uno, pero no lo estaban.

En dirección a la costa aparecieron dos siluetas, una de ellas la de un gaitero y la otra la de un comandante del ejército británico, Lord Lovat.

La pareja cruzo el puente del canal mientras recibían una lluvia de fuego de los alemanes  hasta llegar a la posición del mayor Howard al que saludo.

Los ansiados refuerzos habían llegado después de desembarcar en la playa Sword y en solo siete horas. Según Lord Lovat estaban haciendo Historia.

Mayor Jhon Howard

El mayor Howard fue condecorado con la Orden al Merito Distinguido por Montgomery y la operación Deadstick se muestra como ejemplo en las academias militares de cómo debe actuar los Comandos.

Los dos puentes fueron renombrados como homenaje a sus liberadores. El puente sobre el canal pasó a llamarse puente Pegasus por el emblema de los británicos  y el puente del rio pasó a llamarse Horsa en honor a los planeadores donde habían llegado.

Los Oxs & Bucks siguieron combatiendo en la II Guerra Mundial participando en casi todas las grandes batalla hasta el final de la guerra.

Bibliografía

Ambrose, Stephen E. El Puente Pegasus. Barcelona: RBA , 1985.

Hickman, Mark. «En alas de Pegaso. Los británicos al este del Orne.» Desperta Ferro Contemporánea (2019): 32-40.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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