Guadalete, el ocaso visigodo

El reino de Toledo, heredero del reino visigodo de Tolosa, llevaba muchas décadas en caída libre. A la fuerte crisis económica que sufría el reino, de la que se culpo a los judíos, había que sumarle las disputas de sus nobles.

La corona toledana no era hereditaria sino que se elegía al futuro monarca mediante una asamblea de nobles.  Esto se quiso cambiar por varios monarcas asociando al trono a un hijo o a un hermano instruyéndose así para gobernar el día que el rey faltase. Lo que viene siendo un heredero. Esta práctica chocaba de frente con la tradición y con las aspiraciones de los nobles.

En esta situación llegamos a febrero del 709 cuando fallece el rey Witiza. Este había asociado al trono a su hijo Agila con la esperanza de que heredase el trono. Pero la mayoría de los nobles no eran de la misma opinión y tenían a su propio candidato, Rodrigo duque de la bética. Como es lógico ambos pretendientes al trono dirimieron su disputa por medio de las armas alzándose con la victoria Rodrigo.

Don Rodrigo, rey de los Visigodos (Museo del Prado, Madrid)

Mientras el poder visigodo estaba en plena decadencia otro poder avanzaba por el norte de África, el Islam. Los ismaelitas llevaban décadas expandiéndose y en su avance lograron empujar a los godos hacia la costa, hasta acorralarlos en Ceuta.

La zona estaba gobernada por el conde Julián que logro resistir los asaltos musulmanes. Desde la península llegaron refuerzos pero en octubre del 709 la ciudad se rindió pasando a manos musulmanas.

Dejando al lado leyendas, se sabe que el conde Julián era seguidor del anterior rey Witiza y se cree que al enterarse del ascenso de Rodrigo al trono rindió la ciudad al caudillo Muza.

En julio de año 710 Muza ordeno una expedición a la península bajo el mando de Tarik. Este junto a quinientos hombres desembarco en lo que hoy conocemos como Tarifa en Cádiz. Tras varias semanas de expedición y saqueo por la zona regreso a Ceuta para informar de lo indefensa de la zona.

Muza con el consentimiento de Damasco prepara un gran desembarco. En abril del 711, con la ayuda del conde Julián, desembarcan en Algeciras doce mil hombres de nuevo al mando de Tarik y se fortifican en lo que hoy es Gibraltar. Días mas tarde se les unen unidades de caballería y tropas judías deseosas de un cambio político que les permitieses volver a la península.

Muza

El rey Rodrigo se encontraba en Pamplona sofocando una rebelión vascona cuando recibió las noticias. Ante la gravedad viajo hasta Córdoba donde reunió a todo su ejército, hasta las tropas de los seguidores de Witiza acudieron a la llamada.

El 19 de julio tiene lugar el encuentro de los dos ejércitos, el musulmán parapetado en una colina y con unos 17.000 efectivos y el visigodo con cerca de 40.000 hombres.

El rey Don Rodrigo arengando a sus tropas en la batalla de Guadalete, de Bernardo Blanco, 1871 (Museo del PradoMadrid).

Don Rodrigo lanzo a su caballería contra el campamento de Tarik situado en la colina pero hasta en tres ocasiones fueron rechazados por las flechas musulmanas.  La jornada siguiente fue el turno de la infantería con idéntico resultado. El número de bajas de la infantería goda fue muy elevado, tropas más lentas atacando una posición elevada defendida por arqueros fue como el tiro al pato.

Los días siguientes la tónica fue parecida, ataques yermos que no hacían más que desmoralizar a la tropa. A todo esto hay que sumar el abandono de los vitizanos del campamento visigodo dejando al ejército del rey Rodrigo mermado.

Había llegado el turno de Tarik. Ante el gran número de bajas sufrido por los godos el comandante bereber decidió salir de la seguridad de su campamento y atacar con todo a los visigodos.

Las alas de la formación estaban formadas por la caballería y aunque no la formaban gran número de efectivos era superior a la mora. Pero justo antes de iniciarse la batalla la caballería se retiro de la formación, se cree que estaba comandada por partidarios de anterior monarca Witiza, dejando al rey Rodrigo solo junto a la infantería en el centro de la formación.

La victoria fue aplastante por parte musulmana hasta casi aniquilar por completo a las huestes godas. El propio rey Don Rodrigo pereció en la batalla.

La batalla de Guadalete, de Salvador Martínez Cubells. (Real Academia de Bellas Artes de San FernandoMadrid).

A pesar de la tremenda derrota sufrida los visigodos intentaron frenar el avance ismaelita en las cercanías de Écija. El resultado fue el mismo; un derrota aplastante.

Las disensiones entre los godos y la mayor preocupación por mantener derechos y riquezas hicieron que no se presentase un frente común. Incluso se entregaron ciudades sin presentar batalla como fue el caso de la capital, Toledo, que ante el abandono por parte de los nobles no tuvo más que claudicar.

Con la llegada de más refuerzos desde África los musulmanes avanzaron casi sin oposición e incluso recibían algunos apoyos por parte de la población peninsular, como era el caso de la comunidad judía, que llegaron abrir las puertas de importantes ciudades facilitando su toma. Muchos sectores de la población peninsular anhelaban un cambio en el gobierno y vieron en la invasión musulmana la oportunidad como eran los casos de judíos e hispanorromanos.  

Su avance llego hasta los territorios godos en Francia que cayeron bajo los alfanjes moros siendo la ciudad de Narbona la ultima en caer en el 719.

Sucesivas campañas durante la conquista de la península ibérica desde el 711 hasta la batalla de Poitiers, el final del avance de los árabes en el Norte.

En tan solo ocho años los musulmanes se habían hecho con el control de toda la península.

¿Toda? No. Porque una zona poblada por irreductibles hombre hicieron frente al invasor… Pero eso ya es otra historia.

Bibliografía

Fernández, Antonio Alba. https://archivoshistoria.com/. 4 de Octubre de 2019. 22 de Septiembre de 2020 <https://archivoshistoria.com/guadalete-batalla-y-consecuencias/&gt;.

Frez, Amancio Isla. https://www.despertaferro-ediciones.com/. 6 de Abril de 2020. 22 de Septiembre de 2020 <https://www.despertaferro-ediciones.com/2020/la-batalla-de-guadalete-y-la-perdida-de-espana/&gt;.

Losada, Juan Carlos. Batallas decisivas de la historia de España. Madrid: RBA Coleccionables S.A. , 2006.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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