Vikingos en Irlanda IV

Había transcurrido mucho tiempo desde la muerte de Olaf, un periodo de tiempo que los irlandeses llamaron el Descanso de cuarenta años, y que fue el inicio del declive de la presencia noruega en la isla hasta su expulsión en el 902 con la caída de Dublín.

Los noruegos habían decidido cambiar de objetivos y trasladaron sus expediciones a Inglaterra y Francia. Tuvieron un notable éxito ya que consiguieron ocupar prosperas tierras como fue el caso de York, esta ciudad tendrá su importancia más adelante.

En el año 914 los escandinavos volvieron para dejar constancia de su presencia tras una batalla naval. El vencedor de dicha batalla fue un nieto de Ivar, Ragnald, que inmediatamente después dirigió sus naves al sureste de la isla y se estableció en el longphort de Waterford.

Tres años más tarde el hermano de Ragnald, Sithric el bizco, recupero Dublín y logro derrotar a los irlandeses en el 919 dando muerte al rey supremo Niall y a otros cinco reyes menores. Tras estos éxitos más líderes se fueron animando a lanzar mas expediciones logrando recuperar los antiguos longphorts de Limerick, Cork y Wexford.

Continuaron con su antigua forma de establecerse controlando la zona cercana al longphort, sin poseer grandes extensiones de terreno y asentados dentro del límite de la empalizada con la excepción de Dublín que llego a controlar algo más de terreno que el resto de longphorts.

Ragnald durante su expulsión de Irlanda había conseguido ser monarca de York pero después de convertirse en rey de Dublín ansiaba recuperar la corona del reino de Jorvik. El mismo año  que su hermano le conseguía el trono de Dublín el se hizo con el de York dejando el primero en manos de Sithric. Dos años después este haría lo mismo a favor de su hermano Guthfrith, algo que los irlandeses lamentarían.

Guthfrith nada más acceder al trono se lanzo a una campaña de saqueos con meritorios botines ya fueses de plata o esclavos, destacar en este sentido el saqueo de Armagh. En este saqueo incompresiblemente protegió a los monjes, los edificios de culto y a los enfermos. Probablemente visto tal comportamiento Guthfrith se habría convertido al cristianismo. Pero este acto de caridad cristiana no le iba a servir como indulgencia ya que al regresar del saqueo de Armagh fue interceptado por el rey de Uí Néill.

Esta respuesta tan rápida y contundente mostraba que las cosas no iban a ser tan sencillas como antaño y que los irlandeses se lo iban a poner difícil a los nórdicos. A fuerza de recibir palos una y otra vez los irlandeses tuvieron que cambiar su modo de vida que hasta ese momento era exclusivamente agrícola.

Introdujeron el factor militar en sus vidas entrenándose tanto en formaciones de batalla como en el uso de armamento. La forma de gobierno también cambio evolucionando a un modo más centralizado basado en el liderazgo y la organización militar.

El rey de Uí Néill, Muirchertach Capas de cuero, volvió a dar muestras de la mejoría militar irlandesa en el año 925, en Carlingford donde logro capturar a 200 vikingos para después decapitarlos. Un año después consiguió derrotar y matar al hijo de Guthfrith cercando a los supervivientes en un longphort obligando al noruego a acudir en su auxilio desde Dublín.

Después de morir su hermano Sithric, Guthfrith se traslado a York para apoyar a su sobrino Olaf Cuarán en su reclamación del trono en el 927 pero lo único que consiguieron los dos parientes fue ser expulsados de la fortaleza por Athelstan de Wessex. Lo volvería a intentar con idéntico resultado lo que le hizo desistir en su empeño y regresar a Dublín donde falleció en el 934.

Le sucedió en el trono su hijo Olaf Guthfrithsson que rápidamente asentó su poder sobre el resto de sus compatriotas. En el 937 se alía con galeses y escoceses con el objetivo de recuperar York pero de nuevo son derrotados por Athelstan. Esta derrota fue aprovechada por Muirchertach para saquear Dublín.

En el 939 fallece Athelstan de Wessex y por fin consigue unir los reinos de Dublín  y de York bajo su cetro aunque no le duro mucho la alegría ya que dos años después, tras saquear varios monasterios de Northumbria falleció probablemente a causa de alguna enfermedad aunque otros lo achacan a un castigo divino.

Los reinos se volvieron a separar, York paso a manos de Olaf Cuarán y Dublín para Blácaire, hermano del fallecido rey.

Blácaire, con ganas de hacerse notar, comenzó una campaña de saqueos consiguiendo derrotar y matar al azote de los vikingos en Irlanda, Muirchertach en el 943 para después saquear Armagh.

Al año siguiente los irlandeses se vengaron y al mando del nuevo gran rey Congalach tomaron Dublín y después de saquearla la incendiaron. Ante tal derrota, Blácaire sobrepasado por los acontecimientos decidió marchar al exilio.

Congalach legitimado por su contundente victoria coloca en el trono a Olaf Cúaran que había sido expulsado de York. No duro mucho esta alianza entre los dos reyes ya que después de ser derrotados por otro rey, Blácaire aprovechando su debilidad regreso del exilio y recupero su trono. El enfrentamiento entre Blácaire y Congalach era inevitable en el que el noruego llevo las de perder en el 948.

El trono de Dublín cayó en manos de Godfredo, un hijo de Sithric el bizco, y como sus antecesores se lanzo al saqueo consiguiendo un botín de tres mil prisioneros a lo que había que añadir caballos, ganado y plata. Pero a la autoridad divina pertinente no le gusto esta afrenta contra sus feligreses y envió una epidemia de disentería y lepra sobre Dublín pereciendo por ellas el rey.

Para variar otro Olaf, el hermano de Godfredo, le sucedió en el trono tras haber sido expulsado de York.

El Dublín de la época.

Olaf no era como sus antecesores, estaba bautizado y gracias a ello había emparentado con las grandes casas irlandesas, tampoco era muy aficionado a los saqueos.El nórdico se había casado en primeras nupcias con Dunlaith, hermana del gran rey Domnall ua Neill y tras fallecer esta se desposo con la hija del rey de Leinster.

Cuando falleció Domnall le sucedió como gran rey su sobrino e hijastro de Olaf, Mael Sechnaiil mac Domnall, que no debía de tener mucho cariño por el vikingo viendo lo que vino después.

Maél Secnaill lanzo un ataque sobre Dublín profanando los sitios sagrados de los vikingos. Olaf se alió con los vikingos de Mann y de las Hébridas y se enfrento a las tropas de su hijastro en la colina de Tara siendo derrotado por este. Aprovechando el impulso de la victoria Maaél Sechnaill sitio Dublin durante tres días hasta que consiguió su rendición y la destitución de Olaf.

En lugar de Olaf el irlandés coloco en el trono a su hermano e hijo de Olaf a Jarnke rodilla de hierro como rey vasallo.

Dublín comenzaba a perder su independencia.

Bibliografía

Halpin, Andrew. «https://www.despertaferro-ediciones.com/.» 9 de Abril de 2020. 2 de Mayo de 2020 <https://www.despertaferro-ediciones.com/2020/los-vikingos-en-irlanda/&gt;.

Haywood, Jhon. «Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241).» Haywood, Jhon. Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241). Editorial Ariel, 2016. 520.

Velasco, Manuel. Breve historia de los vikingos. Madrid: Ediciones Nowtilus, 2012.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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