Vikingos en la península ibérica (II)

La segunda incursión vikinga tardo un tiempo en producirse, concretamente hasta el 858. Esta fue llevada a cabo por Björn Costado de hierro y Hastein dos de los mejores lideres escandinavo de la época.

Aquí voy a hacer un inciso respecto a la procedencia de estos dos personajes. En muchos textos se puede leer que Björn era hijo del famoso Ragnar Lodbrock y en los menos que Hastein era hermano de Björn. Tal cosa no se puede probar si es cierta o no si partimos del dato  que Ragnar es un rey legendario, no hay certeza de su existencia. Puede que existiera o no, a día de hoy su existencia solo se menciona en las sagas. Dentro de la nobleza escandinava había un gran interés por emparentar con los grandes héroes y más si habían sido reyes de ahí que se apropien tantos vástagos a Ragnar Lodbrock.

Partieron como su antecesora de su base en la desembocadura del Loira con 62 barcos y se dirigieron a la costa cantábrica.

Intentando emular a la anterior expedición dirigieron sus barcos a la costa asturiana pero se encontraron con resistencia, así que decidieron continuar con su camino. El siguiente objetivo fue Santiago de Compostela. Fracasaron en su intento de tomar la ciudad no sin dejar su huella en Galicia devastando y saqueando por donde pasaron.

Continuaron rumbo hacia el sur en lo que era un calco a la incursión del 844. Saquearon Lisboa y sus inmediaciones mientras descendían a lo largo de la costa portuguesa.

La situación de la península no había cambiado mucho desde la anterior expedición y estos territorios seguían bajo dominio árabe. Lo que si había mejorado era el sistema defensivo andalusí que ya contaba con torres de vigilancia en la costa y una flota que las patrullaba.

Una de estas flotas capturo a dos naves vikingas que servían como exploradores cerca de la desembocadura del Guadiana y para su sorpresa vieron que ya iban cargadas de botín y prisioneros.

El resto de la expedición vikinga se presento en la desembocadura del  Guadalquivir dispuestos a remontar el rio hasta Sevilla y saquearla como ya hicieron tiempo atrás. Pero en esta ocasión les aguardaba la flota musulmana.

Se enfrentaron a los musulmanes pero estos iban equipados con armas incendiarias y después de perder varias naves por el fuego decidieron seguir camino en busca de un lugar menos protegido.

Encontraron ese lugar hacia el este, la ciudad de Algeciras fue arrasada y saqueada y su mezquita fue pasto del fuego.

Desde allí decidieron penetrar en el Mediterráneo y aunque nunca habían incursionado en esa zona los habitantes de sus costas estaban acostumbrados a los ataque piratas desde la Antigüedad.

Después de breve asalto a la costa africana regresaron a la península.  Asaltaron Orihuela en la costa murciana. Se establecieron durante un tiempo en la ciudad y desde allí lanzaron ataque hacia el interior.

Abandonaron la costa murciana en dirección a las Islas Baleares y desde allí regresaron a las costas peninsulares donde continuaron sus ataques a lo largo de la costa hacia el norte hasta alcanzar aguas francesas.

Transcurrieron tres años hasta que se volvió a tener noticias de los vikingos en la península. Durante este tiempo habían hecho acto de presencia por las costas francesas, italianas, griegas hasta llegar a Constantinopla.

Su objetivo era regresar a sus dominios y para ello tenían que atravesar el estrecho de Gibraltar, algo nada fácil de conseguir. Hacerlo tenía varios inconvenientes. El primero era la escasez de espacio para hacerlo, el segundo la corriente del estrecho jugaba en su contra y el tercero que la flota musulmana les estaría esperando. El resultado fue que solo consiguió salvarse un tercio de los barcos.

A pesar de este duro revés los escandinavos siguieron saqueando de vuelta a casa con mejores o peores resultados, hasta el momento que estaban a punto de abandonar aguas peninsulares.


Remontaron el rio Bidasoa y llegaron al Reino de Pamplona. Saquearon la ciudad y apresaron a su rey García Iñiguez. A cambio de un sustancioso rescate de más o menos 308 kilos de oro liberaron al monarca cristiano.

Los que quedaron de la expedición regresaron a su base en la desembocadura en el Loira con los bolsillos bien llenos. En ese momento los dos comandantes vikingos decidieron poner fin a su sociedad. Björn decidió volver a casa con la esperanza de reinar algo que no sucedería porque murió durante su travesía. Hastein decidió permanecer un tiempo en Francia antes de dar el salto a Inglaterra.

Bibliografía

Cano, Victor Manuel Aguirre. «Correrias vikingas en Hispania.» Desperta Ferro (2014): 50-56.

Haywood, Jhon. «Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241).» Haywood, Jhon. Los hombres del Norte: La saga vikinga (793-1241). Editorial Ariel, 2016. 520.

Velasco, Manuel. Breve historia de los vikingos. Madrid: Ediciones Nowtilus, 2012.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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