Piratas del Caribe IV

El corso español

Lo prometido es deuda y las deudas hay que pagarlas. En esta ocasión os voy a hablar de la presencia en aguas caribeñas de corsarios al servicio de la corona española.

Vaya por delante que a la monarquía hispánica no le agradaba tener otorgar patentes de corso pero era algo a lo que se vio obligada. Recordemos que la corona era hostigada por el resto de potencias y no solo en territorio europeo, también en las posesiones americanas sufría las hostilidades de franceses, ingleses y neerlandeses.  

A estas hostilidades tenemos que añadir la falta de tropas suficientes para defender el gran territorio que ocupaban y la distancia con la metrópoli que dificultaba la comunicación y la llegada de suministros. Así que no le quedo más remedio que otorgar las licencias de corso.

El corsario no era un pirata al uso si no que actuaba en nombre de una nación, que le había otorgado la patente de corso, atacando a otras naciones con las que se encontrase en guerra.

Una de estas patentes le fue otorgada al capitán Pedro de Castro el cual tenía bajo su mando a Juan Corso, apellido que le iba al pelo. Durante un tiempo juntos atacaron a franceses con bastante éxito hasta que Castro decidió retirase. Corso se hizo con el mando continuando con sus ataques con una violencia inusitada. Era famoso por eliminar a sus enemigos aun después de haberse rendido. Casto volvió a retomar su carrera corsaria junto a su anterior compañero pero no duraría mucho ya que después de un ataque sobre naves francesas naufragaron  a causa de una tempestad durante su regreso.

Con la firma del Tratado de Utrecht en 1715 no solo se ponía fin a la guerra de sucesión española si no que cambia el panorama en el Caribe. Francia, Gran Bretaña y Países Bajos habían conseguido aumentar sus posesiones en la zona incrementando su presencia comercial gracias a tratados que otorgaban el monopolio en determinados productos o como en el caso de los británicos en el comercio de esclavos.

Ahora era tiempo de paz y muchos de los que antes eran corsarios al servicio de los ingleses o franceses se quedaron sin trabajo. Muchos optaron por dedicarse a la piratería pero en esta ocasión no iban a tener el único objetivo de las naves españolas y ampliaron el muestrario incluyendo en él a cualquier embarcación con la que pudieran obtener beneficio.

No durarían mucho ya que visto los problemas que causaban al comercio y las pérdidas económicas que conllevaban, las que anteriormente eran sus patrias decidieron tomar cartas en el asunto lanzando una ofensiva contra la piratería llegando a reducirla a mínimos.

Todo parecía ahora idílico. Había paz, el comercio prosperaba con la fundación de compañías comerciales como la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas. Pero era solo un espejismo ya que comenzó a aflorar el contrabando.

Los contrabandistas, británicos y neerlandeses en su mayoría, comerciaban con productos y esclavos en las colonias españolas algo que tenían prohibido y que repercutía negativamente en las arcas españolas. Esto obligo de nuevo a la Corona española a emitir nuevas patentes de corso como las emitidas en Cartagena de Indias por Blas de Lezo.

Blas de Lezo

Os pongo unos ejemplos  de acciones corsarias españolas contra contrabandistas:

-El corsario  puertorriqueño Antonio González capturo en 1737 capturo una goleta neerlandesa en Santo Domingo después de un largo combate naval.

-El corsario vasco Pedro de Garaicoechea capturo 16 buques británicos y 2 neerlandeses entre 1745 y 1747.

-En 1751 los corsarios cubanos Baltasar y Pablo Bornel capturaron un total de  15 naves inglesas y neerlandesas.

Como habéis podido apreciar el sistema corsario  de la Corona española era distinto al del resto de potencias de la zona, que era claramente ofensivo. España se vio forzada a utilizar corsarios básicamente para su defensa de los ataques de corsario y piratas y para frenar a los contrabandistas.

Con esta entrada pongo fin a este «dossier´´ sobre piratería en el Caribe.  Seguramente me haya dejado cosas así que ya tenéis escusa para investigar por vuestra cuenta. Espero que os haya gustado.

Bibliografía

Josa, Belén Navajas. «Piratas, Corsarios, Bucaneros, Filibusteros y contrabandistas en la América española (Siglos XVI, XVII y XVIII).» Octubre de 2003. Enero de 2020 <http://recursos.ufv.es/docs/foro_revista_6.pdf&gt;.

Por nosoyhistoriador

Soy un simple aficionado que intenta acercar la Historia mientras sigue aprendiendo de ella.

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